CUENTOS DE TERROR-ISMO ENERGÉTICO. LO PRESCINDIBLE. CAPÍTULO 2. La Tasa de Retorno Energético (TRE)

Desde que vengo interesándome por los asuntos de la Crisis Energética y en especial por los de la Tasa de Retorno Energético (TRE) y los niveles de actividad económica y humana que permitiría cada estadio, en algunas conferencias y presentaciones he mostrado una lámina que ha resultado especialmente discutible a mi admirado Jorge Riechmann.
En el libro “Spain’s Photovoltaic Revolution: Energy Return on Investment” que escribí con Charles Hall, introdujimos una pirámide a sugerencia de Charles Hall, adaptada de Lambert & Lambert (2012).

Figura 1 jerarquía de pirámides

Figura 1. La jerarquía de las “necesidades energéticas”

Es una pirámide que indica que la propia actividad de supervivencia o para la extracción de energía, metabólica fundamentalmente, la TRE necesaria es mínima. A medida que la sociedad humana escala por la pirámide de sus necesidades sociales, va exigiendo mayores tasas de retorno energético, hasta llegar a las actividades más sofisticadas, según la tabla de la figura.

Previo a la publicación del libro, estuve discutiendo con Charles Hall la conveniencia de presentar esta pirámide de alguna otra forma, porque yo mismo no la veía clara. Prevaleció su mayor nivel de estudio en cuestiones de TRE y además se trataba de una simple introducción al concepto.

Una TRE que se degrada con el tiempo. El Diagrama de globos

Hall también es autor del famoso diagrama de globos sobre las principales TRE’s de los diferentes combustibles y las variaciones más importantes que han ido teniendo con el tiempo.

Figura 2 Ballon Diagram

Figura 2. El “Balloon Diagram de Charles Hall con las principales Tasas de Retorno Energético de las principales fuentes de energía a través del tiempo.

Tras este aparentemente simple diagrama, en el que los globos indican referencias aproximadas (si no serían puntos) hay toda una cascada de estudios muy profundos de los rendimientos de las principales fuentes de energía, realizados desde los años 70, aunque ya había precedentes en Howard T. Odum o en Nicholas Georgescu Roegen de estudios biofísicos implicando entradas y salidas de energía, para analizar sus rendimientos.
Charles Hall, discípulo de Howard T. Odum, fue el acuñador del concepto de la Tasa de Retorno Energético o Energy Return on Investment (ERoEI ó EROI, por sus siglas en inglés). A Hall le gusta mencionar con frecuencia su primer trabajo en este campo sobre la migración de los peces y su rendimiento energético en relación con el esfuerzo para las pesquerías.

Figura 3 Hall pescando

Figura 3. Charles Hall preparando el equipo para analizar los retornos energéticos en migraciones de peces.

Una visión de la TRE mínima, animal o metabólica

En general, se entiende bastante bien el asunto del retorno energético en un sistema sencillo. Con frecuencia, para explicar la TRE se recurre al ejemplo del guepardo o de cualquier otro mamífero predador.

Figura 5 los guepardos

Figura 4. Un guepardo cazando una presa y con su camada.

En este caso, es bien conocida la energía que ingresa este animal en su metabolismo: es exclusivamente la que le proporcionan las presas que captura. Y la energía que consume para cazar la presa tiene que ser necesariamente menor , en promedio, por una lógica simple, si es que el individuo tiene que vivir. Es evidente que habrá casos en que un predador termine muriendo por no alcanzar la dieta mínima por las causas que fuese. Pero en general, si la especie existe, es porque el promedio de los individuos ingresa más energía en su metabolismo que la que necesita para vivir y reproducirse en cantidades suficientes como para mantenerse como especie.

Dado que durante un cierto tiempo todas las parejas de mamíferos tienen que aportar energía en forma de alimentos y del entorno (el sol o el clima influyen algo o mucho, según el medio en que se desenvuelve la especie) también para su prole, al menos durante un cierto tiempo hasta que alcanzan la autosuficiencia como individuos y dado que para la supervivencia de la especie la pareja debe poder reproducir algo más de dos ejemplares exitosos, podemos decir que la Tasa de Retorno Energético mínima de un mamífero es de más de 2 a 1. Es decir, que tiene que tener la capacidad de ingresar más de dos unidades de energía por cada unidad de energía que consume en la caza, la autodefensa, la reproducción y cría y hasta el juego.

Intentando delimitar fronteras o escalones de viabilidad o sostenibilidad energética

Sucede que una TRE del orden de 2 ó 3 a 1 permite vivir una vida animal con un consumo para el propio metabolismo en las zonas adecuadas. En la figura 2, Charles Hall considera, después de haber estudiado las diferentes TREs para diversos sistemas, que para que se pueda dar una civilización, la TRE mínima debería ser del orden de 5 a 1.
Civilización, es una palabra de origen latino, civis, que significa ciudadano y presupone que estos se agrupan y viven en una ciudad y de un entorno más o menos cercano. Según el grado de complejidad de esta forma de organización social, parece de lógica entender que las ventajas crecientes de esa vida ciudadana compleja van exigiendo mayores márgenes de TRE o TRE mayores; esto es, que demandan fuentes de energía más intensas

Figura 5 pirámide invertida

Figura 5. Pirámide invertida de las necesidades energéticas y de sus correspondientes niveles de TRE

La franja de 5 a 1 (una unidad de energía gastada y 5 unidades de energía obtenidas y puestas a disposición de la comunidad) parece marcada por el comienzo de la división del trabajo, que da comienzo al Neolítico. También parece algo de sentido común. Al pasar del estadio de ser un cazador-recolector, que apenas utiliza el fuego en provecho propio de manera exosomática (externa a los usos energéticos de su propio cuerpo) y empieza a disponer de “liberados” en el sentido moderno de la palabra, tales como sacerdotes, reyes o militares, con funciones especializadas, pero no directamente aportadoras de ingresos energéticos y si a esos se empiezan a sumar los escribas y demás funciones sociales no directamente productivas, el resto debe ser capaz de captar más energía por unidad de energía para poder sostener este nuevo tinglado más complejo. Esto se logra cultivando cosechas en vez de recolectando; aprovechando flujos de agua de caída natural para irrigar y domesticando animales o capturando esclavos que trabajen en beneficio propio, proporcionando mayor confort material al amo a costa del deterioro mayor del esclavo (usando su energía en provecho propio).
La figura 5 ilustra, en forma de pirámide invertida las crecientes necesidades no sólo de energía en cada nuevo estadio del llamado “progreso” de la civilización, sino también la exigencia de una cada vez mayor TRE general (incluye todos los usos y consumos) para poder subvenir cada vez más la mayor actividad y consumo por cada individuo en particular y de un modo de sociedad en general.

Aunque el perfeccionamiento de la maquinaria de tipo mecánico ha ido aumentando la TRE de las sociedades agropecuarias, debido a una mayor capacidad de tala de bosques, de cría más intensiva de animales, de construcción de barcos a vela de cada vez mayor tonelaje que activaban transportes a cada vez mayores distancias, el impulso hacia Tasas de Retorno Energético muy superiores, sólo tiene lugar cuando, por agotamiento de bosques y medios energéticos de la propia biosfera, el hombre se lanza a la extracción masiva de carbón para usos energéticos que la litosfera había tardado más de cien millones de años en acumular en sus entrañas.

Ese milagro, abonado y potenciado con el descubrimiento de la máquina de vapor, multiplica de forma exorbitante la capacidad de realizar trabajo. La TRE del carbón más superficial y de mejor calidad (60 a 1 según algunos estudios), permite lanzar locomotoras por todo el ancho mundo; multiplicar telares capaces de producir tejidos como no lo hubieran podido hacer millones de mujeres atadas a sus telares manuales y termina dejando a la sociedad una TRE general, que incluye todos los gastos energéticos no solo extractivos del combustible base, sino los necesarios para impulsar y mantener ese nuevo estadio social, de quizá entre 6 y 13 a 1. Permite conectar continentes a velocidades muy altas para lo que se podía hacer hasta aquellas fechas y sobre todo, con trayectos predecibles en tiempo y aumentando sus tonelajes de forma considerable. Esto permitía ir a por maderas nobles muy lejos o transportar cereales en cantidades enormes a países que no hubiesen podido disponer de esas ricas fuentes de alimentación. Ya hablamos de esto en el capítulo anterior.

El siguiente salto fue el descubrimiento de grandes yacimientos de petróleo, cuya densidad energética, versatilidad de uso y fácil transportabilidad resultan imbatibles, por el momento, para cualquier otro combustible; los depósitos de combustibles líquidos se adaptan mucho mejor que los de carbón y su densidad energética es mucho mayor que la del carbón, por unidad de peso y volumen. El invento del motor de combustión interna en sus dos grandes versiones (Otto para las gasolinas y Diesel para el gasóleo), como vimos en el capítulo anterior, terminó por convencer al hombre que había superado a Prometeo, que apenas robó el fuego a los dioses, aunque sólo lo utilizasen con la biomasa durante unos trescientos mil años. Los primeros petróleos extraídos en yacimientos muy propicios y de alta calidad en Pennsylvania o Texas ofrecían TREs de la propia extracción del orden de 100 a 1, que una vez ajustadas con todos los consumos sociales, podrían quedar en rangos de TRE de entre 8 ó 10 a 20-25 a 1 según las naciones, estadios sociales, momento de la explotación, grado de desarrollo y demás características particulares.

La Tasa de Retorno Energético ascendió rápidamente por una doble función, desde el comienzo de la explotación masiva de los combustibles almacenados por la geología en la litosfera o profundidades de la Tierra; en primer lugar, los primeros combustibles líquidos salían de yacimientos enormes, fuentes muy accesibles , con gran presión interna, relativamente cerca de los lugares de refino y consumo y con poca necesidad de refino, porque se trataba de líquidos combustibles de los llamados “dulces” o con pocas impurezas-. En segundo lugar, porque inicialmente resultaba relativamente fácil mejorar la eficiencia de los motores que convertían esta energía química concentrada en energía calorífica y de ahí en energía motriz o incluso energía eléctrica.

La subida de la TRE hacia el rango de 15 ó 20 a 1 fue permitiendo no sólo disponer de muchos más bienes y servicios por habitante, sino también su creciente volumen permitía la multiplicación exponencial de dicha oferta enorme de bienes y servicios a una población cada vez más numerosa.

Se trataba de lo que se dio en llamar el “capitalismo de masas”, un exitoso y atractivo concepto para las proles que siempre habían estado marginadas del acceso a los excesos. Entre otra de las grandes promesas que esta revolución de la alta disposición energética de alta Tasa de Rendimiento, figuró la llamada “revolución verde” que prometía (como así fue, durante un cierto tiempo) la multiplicación de las cosechas a base de introducir grandes insumos energéticos en la cadenas de producción alimentaria.

Las fronteras ampliadas de los costes energéticos de obtener energía. Una TRE extendida

En este punto, debo desarrollar algunas importantes discrepancias sobre el verdadero valor de la TRE en según qué condiciones de análisis de las energías de entrada que se necesitan para obtener energía.
En un foro de expertos mundiales sobre este tema, al desarrollar lo que veníamos tratando de forma habitual (la imagen del guepardo y del antílope, la conclusión, dado lo simple de sus energías de entrada y salida, es evidente y nadie lo cuestiona.

Pero sí algunos han cuestionado que una cosa es la TRE puramente metabólica de los animales y otra diferente la que considera ciclos complejos haciendo intervenir máquinas.

Algunos como Carlos de Castro, comentan que una cosa es la EROEI puramente extractiva (>20:1 en el pasado para el petróleo) y otra analizar la TRE de forma extendida, en relación con todos los insumos energéticos, directos e indirectos que implica poder extraer energía, que es la metodología que empleamos Charles Hall y yo en analizar la TRE de la energía fotovoltaica en España.

Reconociendo que esta metodología incluye factores de gasto energético necesario para poder extraer y usar energía en la sociedad, creen que si esta misma metodología se hubiese aplicado al petróleo, este nunca hubiese superado, insertando sus costes en la complejidad social, una TRE superior a la de 5:1. De Castro opina, seguramente con razón, que al principio las refinerías tiraban o despreciaban la mayoría de los productos petrolíferos derivados.
También varios expertos indican que una cosa es la TRE animal o metabólica y otra la de una sociedad que utiliza la energía exosomática, por lo que no se debería extrapolar la necesidad o la TRE metabólica con la de una sociedad compleja.

Esta visión de analizar los gastos energéticos exigidos por un sistema de generación de energía, con una visión más amplia que la habitual de analizar su generación teórica a lo largo de un ciclo de vida conocido y luego ver los gastos energéticos principalmente directos del sistema en sí, con alguna pequeña salvedad, que se suele denominar Balance of System (BoS) en ingles, por “costes adicionales o restantes del sistema, no es la primera vez que se intenta o se analiza o se investiga.

Charles Hall ya lo ha hecho en varias ocasiones para el petróleo, incluyendo los procesos de extracción, transporte y refino, por ejemplo, en e.g. in Guilford et al o en Hall, Balogh and Murphy. Más recientemente, en el documento titulado EROI of Global Energy Resources Preliminary Status and Trends (Lambert, J. Hall, C., Balogh, S. et al, 2012) un gráfico muestra la estimación de la llamada TRE exterior

Figura 7 niveles de TRE Ext

Figura 6. Diversos ámbitos de análisis de la TRE dle petróleo. La TRE estándar (EROIst), la TRE en el punto de uso (EROIpou) y la TRE ampliada o extendida (EROI ext). Lambert, J., Hall, C. Balogh, S.)

En la figura 6 indican que la única consideración del coste extractivo del petróleo se podría hacer con una TRE de 1,1:1; para la TRE del petróleo ya colocado en el punto de uso, se necesitaría una TRE mínima de 1,5:1 y para la TRE extendida sería mínimamente necesaria una TRE de 3,3:1

Muchos analistas consideran (el debate está vivo todavía) si con una TRE que considerase todos los gastos energéticos de la complejidad social necesaria para producción complejas de energía incluidos, una TRE de apenas 1,01 podría ser suficiente. Obviamente admiten que siempre que la energía somática del ser humano que la disfruta sea despreciable frente a la energía exosomática que usa. ´

A más baja TRE, mayores infraestructuras de captación energética requeridas

En este punto, tanto Carlos de Castro, profesor de la Universidad de Valladolid, como Antonio Turiel, investigador del CSIC y editor del blog sobre energía The Oil Crash, entienden perfectamente que esta aproximación nos lleva a que las infraestructuras necesarias para mover una sociedad con tan baja TRE se multiplican más rápidamente cuánto más rápidamente se acerca la TRE a la relación 1:1

Turiel comenta, con bastante acierto, que La TRE es un concepto estático, típico de la Termodinámica (donde los “estados” se caracterizan por variables intensivas y extensivas apropiadas pero que no cambian con el tiempo, y los procesos se definen como “sucesión casi-estática” para no tener que lidiar con el problema de la entropía de proceso, que depende de la velocidad de cambio, de la potencia). Como nuestro estado no es estacionario sino que está evolucionando, podemos tener fuentes con TRE “instantánea” (i.e., calculada a día de hoy) muy baja que son viables porque, simplemente, no están repagando las infraestructuras de las que dependen (no estamos reservando nada para la amortización de esas infraestructuras).

Eso no sólo las hace inviables en el largo plazo, sino que nos lleva a remontar más alto de lo que deberíamos para después caer desde el borde más elevado de un precipicio (básicamente, el efecto de Séneca, que menciona Ugo Bardi, profesor de la universidad de Florencia, para señalar que ya este filósofo romano había detectado que las caídas de los sistemas suelen ser más rápidas que los auges de las mismas). Sin incorporar la variable tiempo en los análisis nunca nos pondremos de acuerdo.

Opina Turiel que una TRE de 1+épsilon (1+) –lo que es lo mismo, un pequeño diferencial superior al 1:1 – podría proporcionar energía suficiente para mantener una sociedad muy estructurada con tal de que la energía total fuese muy, muy grande (basta que crezca como épsilon -1 (-1).

El problema de eso, reconoce Turiel, es que para montar los sistemas de producción se necesitaría no sólo energía sino también materiales, y cualquiera que haya estudiado los problemas que existen a veces con los materiales, como por ejemplo, Alicia Valero, profesora de la Universidad de Zaragoza, se dará cuenta que por ahí también hay un problema.
Pero la producción de materiales diversos, cada vez más agotados, requiere a su vez energía y de vuelta más materiales aún, retroalimentando el lazo. Por otro lado, los sistemas de más baja TRE son más complejos, requiriendo más energía y más materiales, no sólo en el montaje, sino en el mantenimiento.

Criticidad al borde del abismo energético

Juntándolo todo, seguramente uno puede acabar definiendo una ecuación diferencial según la cual en el entorno de TRE=1 un decremento infinitesimal dt en la TRE lleva aparejado, a través de las múltiples dependencias de todo el tinglado, un incremento de la energía total necesaria que va como dt  con =2 en el mejor de los casos. Básicamente, que a medida que el sistema se acerca al punto crítico, entra en una resonancia que vaticina el cambio de fase con un comportamiento fuertemente no lineal; algo así como forzar el paso hasta entrar en la frecuencia de resonancia mecánica de un puente y ver como la energía de ese forzamiento se amplifica hasta el infinito y el puente se hunde bajo los pies de los que marchan sobre él. Asumir que en las proximidades de un punto crítico todo se comporta linealmente o simplemente de manera acotada no sólo es contradictorio con nuestro conocimiento de los sistemas físicos sino una temeridad de las buenas, remacha Antonio Turiel.

De Castro refuerza este argumento, indicando que la cosa es fuertemente no lineal en los puntos críticos. Tenemos infraestructuras que hicieron los romanos, sí, pero nuestros hijos y quizá hasta nosotros mismos, vayamos a tener que pagar energéticamente no solo una transición a fuentes de malas TRE estáticas sino que dados los desastres causados, pagaremos en energía, por ejemplo, el desmantelamiento de las centrales nucleares y sus residuos (la TRE positiva de hoy que algunos asignan a las centrales nucleares, será mañana menor que uno). Pagamos ya el cambio climático (imaginemos lo que cuestan ahora energéticamente los desastres climáticos y luego pongamos una función f(et) (la energía en función del tiempo)para ver qué va a pasar las próximas décadas.

Veríamos lo que no nos podemos o queremos imaginar; las sorpresas según vayamos atravesando los puntos críticos (tiping points): pérdida de biodiversidad y sus desajustes, ruptura de los ciclos, además del problema del carbono, del nitrógeno, del fósforo… Quizás hasta plagas indeseadas o desconocidas. Las guerras por los recursos (¡qué paradoja, gastarse energía para quitársela a otro!).

Para Carlos de Castro, todo eso costaría energía para mantener una sociedad estructurada. Lo más probable es que muchas cosas simplemente terminarán siendo un lastre porque no las cuidaremos o podremos hacernos cargo de ellas (como por ejemplo, los residuos nucleares).

Según Carlos de Castro, si nuestro sistema actual tiene una TRE total de digamos 4 y la fotovoltaica la tiene de 2 (o menos, ya que este factor fue calculado de forma muy conservadora), la cosa ya es diferencial. Con una TRE de 4 respecto a una TRE de infinito, habría que montar un sistema energético tal que si la sociedad quiere una energía neta de 1, el sistema requerido tendría que absorber 1.33. Sin embargo, si la TRE es de 2, habría que aumentar el sistema de 1.33 a 2, lo que sería un salto cuantitativo en gasto energético muy grande (y al mismo tiempo, un desastre ecológico). Si se desea hacer la transición de un sistema a otro, ello supondría, además, que buena parte del crecimiento en el consumo energético no se iría a la sociedad, sino a alimentar la transición. De Castro indica que si, por ejemplo se desea que el 10% de la energía provenga de una fuente de TRE 2, se necesitaría que el sistema creciera para absorber 1.33 a 1.4 (un incremento del consumo energético del 5% que dejaría las cosas poco más o menos que al principio). Y esto se pretende hacer en un contexto en el que la TRE fósil desciende y la propia fuente para alimentar a la sociedad y la transición energética también desciende. ¡Y además pretendiendo crecer económicamente! Ese es el encaje de bolillos imposible sin un cambio radical en la forma de hacer la economía y organizar la propia sociedad.

Energía y economía, dos variables interrelacionadas y sin embargo, dispares

Por último respecto de la TRE, se hace cada vez más imprescindible disponer de tablas o matrices input-output para el petróleo, el gas o el carbón en algunos países (concretamente cómo afecta en cascada a la economía). Para la mayoría de los datos, sólo se dispone de datos económicos de los gastos energéticos asociados a un sistema y aunque existen métodos de extrapolación del coste económico al energético, pero muchas de las veces la propia imprecisión de la medida económica lleva a desviaciones importantes. De Castro y su grupo han hecho simulaciones con tablas I/O puramente energéticas para el petróleo, no para ver su relación o participación con el PIB o en las balanzas comerciales. En ellas hicieron ver a algunos economistas que subidas bruscas del precio del petróleo corrían como la pólvora dentro del sistema y lo hacían estallar.

Quizá lo que pueda estar sucediendo ante nuestros ojos mientras calculamos, pensamos o especulamos, es que la Tasa de Retorno Económico (y consecuentemente, la Tasa de Retorno Energético o TRE) puedan estar llegando a ser también demasiado baja para mantener el sistema económico (y al energético) al que estamos acostumbrados en los países desarrollados. Así lo comenta Gail Tverberg (Gail the Actuary) en su artículo en The Oil Drum, titulado Energy Products: Return on Investment Is Already Too Low. Gail siempre ha postulado que los modernos sistemas renovables, no son otra cosa y que sus TREs no deberían estudiarse más que como aditivos (add-ons) o prolongadores (fossil-fuel extenders) del sistema energético principal de nuestra sociedad, que es el de origen fósil y que no podrán hacerse cargo del reemplazo en tiempo y volumen del aporte fósil actual.

Mike Haywood, un ingeniero químico y antiguo directivo de BP y ahora miembro de ASPO en el Reino Unido, es muy crítico con el sistema financiero y también lo relaciona con una raíz de problema energético. Se acerca a la simplicidad de las antiguas religiones, al proponer la abolición del concepto de deuda basada en el sistema de reserva fraccional bancaria. Comenta en sus múltiples conferencias la terrible simplicidad del crédito con interés y su sorpresa porque no se explique en las escuelas, aunque el dinero, como el agua o los alimentos, resulta esencial en nuestro modo de vida occidental. Asegura que el tipo de dinero existente en la actualidad es básicamente simple y pura deuda. El cargo de interés implica la necesidad de crecimiento. Observa Haywood que la deuda global tendrá que duplicarse hasta más de 200 billones de dólares para mantener el crecimiento económico de aquí al 2020. Deuda que se arroja sobre el futuro, que abrumará a las generaciones venideras que tendrán que pagar por los excesos de las generaciones actuales. Es un esquema de estafa piramidal masivo. Cree que podría fallar la próxima semana o en los próximos diez años, pero que sin duda llegará un momento en que caerá. Históricamente, este tipo de fallos globales del sistema provocan revueltas civiles masivas que terminan en guerra. Lamentablemente cree que dado que el sistema financiero es el pilar de la economía occidental, todos aquellos que tienen intereses ocultos, continuarán favoreciendo el statu quo y ofrecerán soluciones tecnológicas.
Nate Hagens, hoy miembro de ASPO USA y antiguo vicepresidente de Salomon Brothers , opina sobre la llegada a este límite energético y financiero global que “no tenemos una escasez de recursos, sino una sobreabundancia de expectativas” (there is no a shortage of resources, but a ‘longage’ of expectations). Haywood opina en este sentido que la clase política seguirá haciendo promesas para mantener a la vista de la población esta promisoria zanahoria de la sobreabundancia de expectativas, hasta que el sistema reviente.

En cualquier caso y estando este debate abierto con estos grados de incertidumbre sobre la necesidad de estudiar esto de forma dinámica y en relación con la envolvente economía financiera, creo que establecer una barrera diferencial o una separación absoluta entre las necesidades mínimas metabólicas del ser humano (que hemos visto estarían en torno a un mínimo de 3 a 1 para vivir como animales o a 5 a 1 para vivir en una civilización mínima o incipiente) y las necesidades que tiene en una sociedad avanzada con gran uso de energía exosomática, es erróneo. Si el hombre analiza al hombre y a su comportamiento metabólico y termodinámico, ya está fijando una visión antropocéntrica del asunto. Que viva como mono desnudo o como el homo tecnologicus, con una enormidad de energía exosomática (unas 100 veces superior a la metabólica) que se ha dado a sí mismo para vivir en ese tipo de sociedad, no deja de ser un continuo de las necesidades del mismo ser humano para hacer lo que ha venido a hacer en este planeta: vivir.

En definitiva, sería para pensar si la TRE es función que obviamente varía con el tiempo, según se tome la referencia de este, si en vez de pensar en unos años cercanos al cenit de la producción mundial de petróleo, pensáramos en un lapso muy superior, digamos de los 5.000 años aproximados de civilización o los 2 millones de años que llevamos viviendo como homínidos, en realidad, podríamos considerar como cercanía al punto crítico los 150 últimos años de utilización de los combustibles fósiles, como una anomalía donde los comportamientos empiezan a no ser lineales, desde las primeras paladas de carbón y conducen al desastre. Quizá nuestra marcha gloriosa hacia el desarrollo no haya sido otra cosa que el desfilar marcando el paso por el puente de la historia en perfecta resonancia mecánica con el mismo y sólo ahora nos estemos dando cuenta de que los tirantes empiezan a dar latigazos.

Antiguas y altas TRE para las élites, pero no para la mayoría

Es evidente que en tiempos remotos, más cercanos a una vida cercana al nivel de exigencia energética mínima o metabólica, algunas élites, siempre muy minoritarias, gozaron de unos niveles de acceso a bienes y servicios realmente ostentosos y elevadísimos. Grandes emperadores, faraones o reyes se podían apropiar de enormes cantidades de recursos, entre ellos, recursos energéticos (miles de esclavos, miles de animales de tiro, etc.), que acumulados en un porcentaje importante sobre la cabeza visible, podían elevar su estatus (rango) a niveles de TRE que incluso hoy podríamos considerar muy elevados, pero era una cúspide muy minoritaria en número y a base de dominar y subyugar a miles de seres humanos; en definitiva, de vampirizar a sus ciudadanos hasta la extenuación.

A veces pongo de ejemplo el del hombre moderno y lo enfrento a los notables de épocas pasadas. El español en promedio, posee maquinaria para usos muy diversos, con una potencia de unos 49 caballos por persona. Eso serían prácticamente 200 caballos de potencia a disposición de una familia de 4 personas. En una boda convencional, pueden asistir 100 personas, dejando acumulados en el estacionamiento del lugar de la celebración unos 3.000 caballos de potencia, además de los que se dejan en las maquinarias de que disponen en casa, en el trabajo y de uso social conjunto. Seguramente ni en la boda imperial de Cleopatra y Julio César llegó a haber esa acumulación de potencia en el desfile imperial.

Figura 8 boda imperial y boda moderna

Figura 7. Boda imperial y fuerza de trabajo acumulada y estacionamiento de boda actual de ciudadanos occidentales corrientes.

En estos últimos 150 años la civilización dominante, la industrial capitalista, cuya cabeza rectora ha dirigido e impulsado el cambio posterior a sociedad tecnológica, potenciada por intensificación de la actividad financiera, no ha dejado de crecer.

¿De qué podríamos prescindir? ¿De qué tendremos que hacerlo? ¿En qué orden deseable?

En los próximos capítulos trataré de listar oficios, actividades, trabajos, esfuerzos y transformaciones, con el objeto de intentar escrutar en cada una de ellas, las que son prescindibles y las que no lo son. Es evidente que el contexto y el volumen de lo prescindible variaría en función del tiempo y también en función de la cantidad de energía y materia disponible para poder realizar determinadas funciones.

Para ello, nos basaremos en los supuestos del capítulo 1: tendríamos o deberíamos llegar a un nivel de consumo de un máximo de 1.500 vatios de potencia promedio equivalente por personas, objetivo para disponer de un planeta mínimamente sostenible. El nivel de descenso desde el nivel de consumo actual, debería ser del orden del 4 al 8% anual, año tras año, desde el actual (en España, por ejemplo, situado ahora en los 4.000 vatios de potencia equivalente per capita, suponiendo que hay conciencia colectiva de hacerlo de forma ordenada y pacífica, incluso sabiendo que este propósito es muy utópico. Porque no deseo hacer el supuesto de cómo se podría intentar seguir manteniendo el nivel actual (o aumentándolo) a base de privar a otros seres humanos, sea en España o en cualquier parte del mundo, de su dieta mínima para vivir con dignidad. O a base de eliminarlos.

En la figura 1 de este capítulo, hay tres grupos de actividades humanas que aparecen en la cúspide de la pirámide de las “necesidades energéticas”: las artes, la sanidad y la educación según lo entendieron Charles Hall y Lambert, que exigen una TRE muy alta para poder darse. En el siguiente capítulo empezaremos a tratar éstas actividades humanas e iremos desarrollando, espero que con la ayuda de los lectores, lo prescindible o imprescindible de ellas en época de crisis; qué se debería priorizar, si es que hubiese que priorizar algo.

Será éste un debate no exento de polémica; siempre he observado que casi todos sujetos interpelados (con alguna honrosa excepción) tienden a pensar que su actividad humana o laboral concreta tiene siempre una profunda utilidad, pero que la mayoría de las funciones o trabajos ajenos sobran. De ahí mi interés en escuchar opiniones en el foro sobre cada uno y lo que piensa de su propia actividad humana y de la de los demás.


28 comentarios on “CUENTOS DE TERROR-ISMO ENERGÉTICO. LO PRESCINDIBLE. CAPÍTULO 2. La Tasa de Retorno Energético (TRE)”

  1. Dario Ruarte dice:

    Jo jo jo !, tremendo tema Pedro.

    De todos modos -o al menos en mi caso- no habrá mucho debate porque:

    a) Esto ya lo has desarrollado en ocasiones anteriores y, supongo que muchos ya habrán tenido la ocasión de macerarlo, pensarlo y, eventualmente, discutirlo.

    b) Porque, cualquier disparidad de criterios en el modo de contabilizar la TRE, exigiría una extensión y elementos que exceden el marco de la cajita de diálogo que se usa para los comentarios.

    Sin embargo, tengo una observación para aportar y es la siguiente:

    Puedo estar de acuerdo con Hall y Lambert en el sentido de que, para que una sociedad “llegue” al arte, educación o sanidad (y a la energía nuclear y a la electrónica y la física de partículas ya que estamos), tenga que haber tenido la fortuna de disfrutar, al menos durante algún tiempo, de buenos excedentes de TRE.

    Pero, se me ocurre que muchos de estos aspectos o grados del desarrollo, una vez alcanzados, no necesitan de igual cantidad de TRE para mantenerse.

    Dicho de otro modo: Roma requirió de mucha riqueza y sobrantes para construir la red de caminos que cruzó Europa pero, una vez construida, en muchos casos ha durado milenios -y con bajos aportes adicionales de TRE para que ello ocurra-.

    Llegar al concepto de “escuela pública y educación masiva y obligatoria” fue un proceso con una gran cantidad de “escalones TRE” por detrás. Ese concepto hoy, podría desarrollarse debajo de un árbol con un pizarrón y una tiza.

    Espero que se entienda… llegar a tener una sociedad alfabetizada requirió en algún punto de “mucha” TRE. Una vez que la sociedad alcanza la alfabetización general, mantenerla activa no es un proceso tan demandante.

    Pensar en gigantescos tomógrafos computados y scanners láser en la salud futura puede que no sea posible… pero, Cuba tiene parámetros de salud equivalentes a los de casi cualquier país desarrollado y lo hace con “prevención y aspirinas” -por decirlo de un modo sencillo, no es que sólo usen aspirinas desde ya-.

    Sin energía sobrante no hubieramos podido hacer ni los caminos romanos, ni la educación pública, ni la sanidad en los niveles actuales… hoy que lo TENEMOS, conservarlo funcionando en un nivel bastante razonable, no requiere de “tanta TRE”.

    La “inversión de alta TRE” para llegar a este estado de desarrollo, ya se hizo.

    Fin de la cita. (frase tan de moda actualmente) 🙂

    Un gran saludo para Ud.

    • Muy buen comentario, Dario. Ciertamente, el próximo capítulo, que ya tengo avanzado y empezará a hablar del arte, la sanidad y la educación (a medida que lo desarrollo, me doy cuenta de que cada uno de ellos es un universo si hay que tratarlo con cierto detalle y quizá deba segmentarlo) y ahí espero haya una buena oportunidad de desplegar estas ideas; porque además el siguiente capítulo estará dedicado al maestro Jorge Riechmann, quien me hizo observaciones similares a las tuyas respecto de estos capítulos, que efectivamente retomo y procuro tratar. Ciertamente, ahora podríamos tratar de seguir conservando las transformadas de Laplace que los griegos no conocían utilizando sus mismos materiales (una vara marcando signos en la arena, una pizarra y una tiza, etc.). Pero no es menos cierto que conceptos de cultura que hoy damos por conseguidos e irreversibles, de esa cultura de masas, de esa educación sofisticada que exige laboratorios complejísimos o becas Erasmus, de esa sanidad con escáneres en tres dimesiones y material médico de usar y tirar, seguramente es la que exige esa TRE tan alta. Lo veremos y espero una buena participación (y hasta animo a la construcción) de los lectores. Gracias.

  2. Alb dice:

    Hola Pedro.

    En tu libro concluyes que la TRE de la fotovoltaica es de 7.35 si se tiene en cuenta la diferencia de calidad, o 2,45 si no se tiene en cuenta.

    Ademas hay que tener en cuenta que estos valores los habéis calculado concretamente para el caso de España durante el periodo 2006-2008. Cuando las instalaciones fotovoltaicas tenían unos costes de mas de 5 veces superiores a los actuales.
    Aunque la relación entre los costes económicos y los energéticos no sea lineal, es de imaginar que esta brutal caída en los costes económicos habrá afectado de alguna manera a los costes energéticos.

    Por todo esto, no entiendo a que te refieres cuando dices que la TRE fotovoltaica tiene un valor menor de 2.

    Hay otra frase que no entiendo:”Muchos analistas consideran (el debate está vivo todavía) si con una TRE que considerase todos los gastos energéticos de la complejidad social necesaria para producción complejas de energía incluidos, una TRE de apenas 1,01 podría ser suficiente. ”

    Si se incluyen todos los gastos energéticos necesarios para sostener la sociedad compleja …. entonces la TRE será exactamente 1. No es que sea suficiente una TRE de 1 sino que es por definicion igual a 1.

    La TRE se convierte en algo trivial.
    Si analizando la TRE de un lobo, consideras todos los gastos energéticos del lobo,…. entonces su TRE es 1.
    Todas las actividades que realiza un lobo resultan imprescindibles para poder mantenerse con vida y poder cazar.

    Cuanto mas extendamos la TRE, mas se aproxima a 1.

    • Alb:
      No se cómo has leído el libro. En él se especifica que la TRE es de 2,45, aunque deberíamos haber sido algo más genéricos y haber dicho que estaba entre 2 y 3:1 por las incertidumbres.
      Si se llegase a aceptar (que yo no lo he hecho) que se necesitan aproximadamente 3 unidades de energía fósil o nuclear para producir una unidad de energía eléctrica, según ese criterio, la TRE podría llegar a ser del orden de 6 ó 7:1. Este es un largo debate (abierto todavía) sobre la “transformidad” de los diferentes tipos de energía en otras energías. Y obviamente, los defensores de la energía solar fotovoltaica (excluyéndome a mí, que la sigo defendiendo, pero con otros ojos) aducen que esto se da siempre. Cuando uno ve el mundo en su conjunto y analiza la “transformidad” que exigiría una producción eléctrica que tuviese que mover barcos de gran tonelaje o aviones, o tractores a través de vectores energéticos, por ejemplo, entonces, la TRE para esos usos podría bajar de 2 a 3:1 a 0,7 a 1:1
      En cuanto a los valores calculados para el periodo 209-2011 (con compras hechas un año anterior), lo que ha bajado es el precio de algunas cosas, pero no de todas las analizadas. Ha subido el precio del cobre; han subido los impuestos, han subido (y siguen subiendo) los autoconsumos y los peajes y los derechos de paso y los terrenos se mantienen como están, y el coste del agente representante y la gasolina para el O&M (aunque el O&M se ha estabilizado). En fin, que no son peras con peras. Por otra parte, si los costes actuales del mercado mundial hacen que el 80% de las empresas del sector estén cerrando o se encuentren en concurso de acreedores, que incluso los chinos con su mano de obra semiesclava y sus costes bajísimos de materiales por razón de su forma de trabajo, estén también semiquebrados, habrá que preguntarse si esos precios se mantendrían si hay un repunte de la actividad a los niveles que se demandarían para que la fotovoltaica fuese algo más que un lunar en la luna energética.
      Y por otra parte, si has leído por encima los “sensitivity análisis”, verás que una parte importante de la mano de obra no fue incluida por conservadurismo y por no tener los elementos para estar absolutamente seguros de que algunas actividades no las incluían. Además, hay un coste financiero fundamental que tampoco se ha incluido. Si ambos se transforman en energía equivalente, desde luego la TRE se va por debajo de 2:1 y seguramente por debajo de 1:1
      En cuanto a tu comentario:
      “Si se incluyen todos los gastos energéticos necesarios para sostener la sociedad compleja …. entonces la TRE será exactamente 1. No es que sea suficiente una TRE de 1 sino que es por definicion igual a 1. La TRE se convierte en algo trivial. Si analizando la TRE de un lobo, consideras todos los gastos energéticos del lobo,…. entonces su TRE es 1. Todas las actividades que realiza un lobo resultan imprescindibles para poder mantenerse con vida y poder cazar. Cuanto mas extendamos la TRE, mas se aproxima a 1”.
      A esto contestaré por partes. Evidentemente, cuánto más se extienden los gastos energéticos del entorno, para realizar una actividad de producción de energía, más baja la TRE, pero tu símil con el lobo no se ajusta a la realidad. Si lo que quieres es apelar a que considerando el universo en toda su extensión, vamos inexorablemente a la muerte térmica según el segundo principio, no hace falta discutir eso. Pero no es ese el entorno de discusión, sino el de los esfuerzos de un ser vivo en un entorno para captar y consumir energía.
      Las necesidades del lobo están muy bien definidas. El lobo no necesita carreteras (es más, le molestan), ni farolas, ni Seguridad Social. Necesita el cuerpo que le ha dado la Naturaleza y sus padres cruzándose, sol, aire (una variante de sol), agua (una variante del sol), plantas y animales que comen plantas, que no vamos a contabilizar como energía consumida, porque la ofrece la naturaleza sin necesidad de realizar trabajo para obtenerla. El trabajo del lobo es comer animales para ingresar energía. Punto. Y si ingresa menos que la que gasta en conseguirlos, se muere y si eso es general en la especie, se extingue la especie. Lo mismo para un cazador recolector. Algo más complejo para un agricultor y ganadero, porque hace un trabajo de siembra y cría de animales domésticos que no hace el cazador-recolector. Algo más complejo para una sociedad industrial mínima. Extremadamente complejo, para una sociedad muy avanzada en tecnología y consumo. No entiendo como no queda claro.
      Por eso, cuando analizamos la TRE de una central nuclear, algunos consideran el trabajo-coste de energía de extraer uranio, de refinarlo de llevarlo a la central, de construir y mantener la central y punto.

      Pero esa central no puede funcionar (al contrario que el lobo) si no hay carreteras, una red eléctrica preexistente, Guardia Civil protegiéndola, fábricas de cemento, empleados, directivos, secretarios, etc. con coche, con comunicaciones, con electrónica de control, con camiones de transporte muy especiales, con ayuntamientos vecinos acostumbrados a vivir de las ayudas de la nuclear (para evitar que se opongan a ese tipo de energía y los riesgos potenciales) y no digamos si introducimos la necesidad de mantener fuera del medio los residuos durante decenas de miles de años, que nunca se suelen introducir.
      La complejidad es algo mayor que la del lobo y la TRE es indudablemente más baja que si sólo se considera el primer grupo de costes energéticos que te he mencionado. Y como la energía para que la central nuclear haya podido llegar a funcionar ha surgido de una ingente cantidad de energía fósil con la que todo lo mencionado funciona y se ha construido, podría darse el caso, sí, de que la energía nuclear tuviese una TRE inferior a la unidad y que sin embargo, existiesen y se siguiesen construyendo por diferentes razones. El lobo, por el contrario, salvo que viva en un zoológico, no puede tener una TRE inferior a la unidad; ni siquiera inferior a 2:1 si la especie tiene que sobrevivir.

      Pues lo mismo sucede con la fotovoltaica. Si no existiesen laboratorios que pueden producir silicio con 99,9999 de pureza, no habría plantas. Es un coste energético insalvable. Si no existiesen carreteras, no se podrían producir (otro coste insalvable; lo que vengo en llamar conditio sine qua non o condición indispensable, para que existan plantas FV y que hasta ahora se ignoraba en todos los estudios.
      Alb, esto se ha discutido (y se sigue discutiendo) hasta la saciedad por parte de los principales autores de documentos sobre la TRE fotovoltaica, cuando supieron del libro. Todavía no ha habido ninguno que haya dicho que ninguno de los factores considerados del coste energético está mal hecho o que no es conditio sine qua non. Simplemente se limitan a decir que “no era la metodología empleada hasta ahora para medir las TREs de los diferentes sistemas energéticos” . Y algún editor de relieve ha llegado a afirmar a esta comunidad que seguramente va siendo hora de incluir estos costes, puesto que de otra forma, podríamos estar haciéndonos trampas al solitario. Y este tipo de análisis es el que haría bajar, como ya ha comentado en público repetidas veces Charles Hall y sobre el que Carlos de Castro había llamado la atención, a la TRE de las energías fósiles algún orden de magnitud si se utilizase también esta metodología. El siguiente gráfico que preparé en su día para intentar centrar las discusiones y el contexto con la comunidad de expertos en TRE ilustra este criterio.

      Pero de ahí a decir que todo es de una TRE:1 cuando se extienden los límites del análisis (al universo desde el Big Bang, claro está) y que todo es irrelevante, me parece simplificar el fenómeno.

      • albper dice:

        Aunque me resulte muy entretenido y disfrute mucho leyendo tus artículos y los de Hall sobre la TRE, considero que la TRE no tienen ninguna utilidad practica. No aporta ninguna informacion relevante que sirva para profundizar en el conocimiento de la sociedad o del sector energéticos.

        Es un indicador ambiguo, difícil de definir, difícil de calcular y lo que es peor, su valor no permite extraer ninguna conclusión de ningún tipo. Estas características lo hacer perfecto para debatir, podemos pasarnos décadas debatiendo sobre ello.(De hecho ya llevamos mas de diez años), pero no es un buen parámetro a la hora de evaluar la viabilidad de las diferentes fuentes de energía.

        Por ejemplo:¿Que nos permite saber la TRE sobre la energía fotovoltaica? ¿Podemos sacar algún tipo de conclusión sobre la misma?

        La fotovoltaica ha conseguido ser económicamente competitiva sin necesidad de primas o subvenciones, y esta creciendo rapidisimamente. Tan rápido, que los problemas que señalas en tu comentario ya se han solventado y quedado atrás.

        En el 2012, las grandes empresas fotovoltaicas entraron en perdidas al caer los precios mas rápidamente que sus costes de producción. Pero en el 2013 ha ocurrido lo contrario, los precios han moderado su caída, mientras que los costes de produccion han seguido reduciendose. Lo que ha permitido a las empresas fotovoltaicas recuperar sus margenes de beneficios. Esto unido a un enorme aumento en la demanda, ha permitido al sector salir del bache.
        http://www.solarbuzz.com/news/recent-findings/yingli-green-energy-and-jinko-solar-forecast-announce-solar-pv-shipment-and-cos

      • Albper:
        Tu opinión resulta muy respetable y creo que tienes parte de razón, pero desde luego no toda, en mi opinión. Creo que sí aportan informaciones muy relevantes para ayudarnos a entender el mundo de la energía y sus procesos de degradación.
        Al contrario que tu, creo que es muy fácil de calcular y mucho más fácil de entender, si no fuera por lo ofuscados que nos tiene la fe en la tecnología. El concepto lo sabían los viejos de mi pueblo y seguramente desde la época de los sumerios, aunque ahora lo ignoremos de forma general y masiva. A lo que ahora se define finamente como TRE lo llamaban antes “matar moscas a cañonazos” o “hacer un pan como una hostia” (mucho esfuerzo para poco resultado) o el elefante que parió una hormiga y similares, en todas las culturas. La definición es también extremadamente sencilla: un cociente entre energía obtenida, más o menos útil para la sociedad y la energía que cuesta ponerla a disposición de la sociedad. Algo tan trivial e importante como eso, que debería estar en mente de todos, antes de acometer grandes empresas, lleva décadas desterrado, por mor de la abundancia energética sin esfuerzo (energía barata o de alta TRE).
        En lo único que te concedo parte (sólo parte) de razón, es que al ponerse a calcular en un mundo tan complicado como el mundo moderno nuestro, que tiene tantas interrelaciones en los procesos de todo tipo, lo que resulta extremadamente difícil es averiguar, en toda su extensión, los costes energéticos de poner energía a disposición de la sociedad.
        Pero eso no implica que no haya aproximaciones razonables a este coste, sobre todo si se explicitan los elementos del coste energético, para saber por dónde andamos y que cosas podemos estar dejándonos en el tintero. Creo que es de los mejores parámetros para valorar la viabilidad y la calidad de las diferentes fuentes de energía y sobre todo sus interdependencias y su posible y razonable evolución futura (todo uso de una fuente, incluso muchas veces las renovables, tiende a degradar su calidad, pero la velocidad a la que lo haga o pueda hacerlo es importante conocerla. También es vital saber si una fuente puede generar, pero si y sólo si, otras fuentes de energía la están apoyando en todo su ciclo para hacerla mínimamente viable.
        Sobre la TRE de la fotovoltaica, lo que te puedo decir, a riesgo de parecer inmodesto, es que te leas el libro que he publicado con Charles Hall “Spain’s Photovoltaic Revolution: Energy Return on Investment” y espero que tras la lectura entiendas qué hay detrás de los costes (energéticos) y de las sevicias y esclavitudes de un sistema fotovoltaico en una amplitud generalmente mayor que las consideradas hasta ahora.
        Lo que creo que es un apriorismo poco serio es asegurar, como haces, que la fotovoltaica “ha conseguido ser económicamente competitiva”. Eso es un apriorismo y yo, sinceramente, no lo veo por ningún lado. Quizá, si nos das algún dato relevante sobre cómo la FV se está comiendo a la industria del petróleo o del gas o del carbón o si nos indicas cuántos GW de ciclo combinado o nucleares o de carbón o de fuel-oil se han cerrado por el mundo como consecuencia de la explosión fotovoltaica, podamos orientarnos mejor. Ofrece datos concretos, si quieres que esto pueda proseguir con más detalle. Pero por favor, ahórranos la cantinela de que no crecen más por la oposición frontal de las grandes corporaciones energéticas aliadas con la corrupta clase política. Ofrece datos del crecimiento de la fotovoltaica, que aseguras está creciendo rapidísimamente y veremos en qué contexto y si tiene alguna sustentación lo que aseguras.
        No se a qué problemas te refieres que he señalado de la fotovoltaica, pero dime dónde se han quedado atrás, cuando levantes las lápidas bajo las que están enterradas miles de empresas del sector. Explica con claridad qué empresas de las que murieron en 2012 han resucitado en 2013 y cómo les va a esos “walking dead” o que otras empresas han nacido y dicen ir a revolucionar al mundo. Cuantifica el “enorme aumento de la demanda que aseguras se ha dado en 2013 (no está el año todavía cerrado y ya están cantando victoria) y trae algún enlace menos propagandístico y apologista que el de Solar Buzz. Compara con el aumento de la demanda mundial de energía, por ejemplo, para poner a la solar en su verdadero contexto.
        En fin, sinceramente, discrepo de tanta alegría fotovoltaica.

  3. Jose dice:

    Hola Pedro, y que te parece la solar para bombeo de agua? que nos puedes decir desde tu experiencia? ya se que no es un uso muy habitual de estas energias , siempre se piensa en ellas como productoras de electricidad, un saludo.

    • No tengo experiencia directa del bombeo de agua con paneles solares. La indirecta que tengo es de un buen amigo que coopera en países del Tercer Mundo, donde instala este tipo de sistemas. Funciona muy bien. Hoy con pocos paneles y una bomba sumergida que trabaja en continua en un alto rango de variabilidad de tensión, puedes levantar columnas de agua de hasta 70 metros de profundidad y con poco mantenimiento. Esa es su experiencia. De todas formas, el sistema sigue produciendo electricidad. Algún día hablaremos del incremento de pozos de captación de aguas subterráneas y del envenenamiento progresivo con arsénico de muchas personas que beben y viven de esos pozos por causas varias, entre ellas la sobreexplotación. Incluso la buena voluntad del Padre Ferrer haciendo miles de pozos en la India, por ejemplo, puede conducir a desastres humanos y ambientales, intentando evitar desastres humanos.

  4. Francisco dice:

    Como yo soy por naturaleza perezoso (nunca lo consideré un gran defecto) y como mi pereza solo he podido cultivarla a base de frugalidad, en general concuerdo con Pascal cuando dijo que todos los problemas del mundo surgen del hecho de que el hombre no sabe como quedarse tranquilo en su habitación con sus propios pensamientos o musarañas. Bueno, tal vez exageraba, tampoco tiene que ser en la habitación, puedes sentarte en el poyo junto a la puerta y ver pasar la vida, o dar una vuelta por el barrio y charlar con los vecinos. O leer. O jugar al ajedrez o a las damas o a las cartas con el vecino. Son actividades que consumen pocos recursos. Baratas. Entretenidas. Pero no aumentan el producto interno bruto, ni el neto.

    Admito que si mis ideas sobre la pereza y mi falta de ambición fueran características generalizadas en nuestra especie, tal vez nos hubiéramos extinguido hace mucho tiempo. Es posible. Pero no estoy del todo convencido.

    Una cosa que me da bastante esperanza ante el panorama de un adelgazamiento forzoso por falta de energía, es la absoluta seguridad de que una porción enorme de la actividad laboral y consumidora es perfectamente superflua. Existe solamente por la fomentación de ese “espíritu de la colmena”, esa compulsión frenética de las abejas hacia la actividad, que Fernando Fernán Gómez, apicultor, describía en la película del mismo nombre. Pero ese espíritu es domable, con disiplina y planificación, como demuestran las organizaciones monásticas que han perdurado con éxito durante siglos. Incluso es posible que ese espíritu no nos sea innato, sino inculcado.

    No trataré de hacer una lista de ocupaciones y actividades prescindibles. Yo trabajé un par de años en la industria de la publicidad, perfectamente consciente todo el tiempo de la total inutilidad y desperdicio de lo que estaba haciendo, y asombrado de la cantidad de trabajo y recursos que ocupa ese ramo.

    Por otra parte, lo que me disgusta es que ese adelgazamiento forzoso va a llevarse a cabo de forma muy cruel, a costa de la miseria de los muchos tirados al barranco. El otro día me preguntaba Plazaeme, en otro hilo, que qué tendrá que ver México con esta historia. A mí hace tiempo que lo que pasa en México me parece el modelo del futuro, si seguimos con la huida hacia adelante.

    Por lo que oigo, los que tienen trabajo ahora en España trabajan cada vez más horas, temerosos de perder el puesto. Y los que no tienen trabajo, pues se joden. No hay término medio. O la sobreexplotación, o el castigo del desempleo. (Hay una película mexicana que explica la esencia de la llamada “Ley de Herodes: o te chingas o te jodes”.) Estas observaciones y otras muchas, que siguen siendo válidas, las hacía Bertrand Russell hace ya 80 años en su artículo “Elogio del ocio” (In Praise of Idleness) donde proponía, en 1932, que sería más que suficiente con 4 horas de trabajo diarias si la cosa se organizase racionalmente. El problema, dice Russell, es que las clases dirigentes tienen una fobia o repugnancia ancestral hacia el ocio de los currantes. Cuando en Inglaterra establecieron ciertos días festivos más allá de los domingos, las clases altas se escandalizaron, y Russell cuenta que una duquesa le dijo indignada: “¿Para qué necesitan días festivos los pobres? ¡Tienen que trabajar!” En Francia trataron de reducir la jornada laboral creo que a 7 horas, para reducir el desempleo, y yo me harté de leer artículos despectivos en la prensa estadounidense sobre la escandalosa pereza de los franceses, su falta de “ética de trabajo” y el “egoísmo” de tomar una medida así en tiempos tan difíciles. Russell asegura que en Inglaterra, durante la primera guerra mundial, a pesar de que un porcentaje muy alto de la población fue retirado de ocupaciones productivas para dar fuelle a la maquinaria bélica, los trabajadores sin especialización tenían un nivel de vida más alto que antes o después. Pero después de la guerra todo volvió a ser como antes: o trabajar como un descosido, o sufrir las penas y la humillación del desempleo. La ley de Herodes.

    La división del trabajo (especialización) tiene ventajas para la productividad, y desventajas para el cerebro. Por lo que observamos, las desventajas han sido socializadas, y las ventajas, privatizadas. Es como la industria nuclear.

    Adam Smith suele ser muy citado por los liberales. Supo explicar las ventajas de la división del trabajo por especialización, pero también advirtió lo siguiente acerca de la especialización de tareas, y esa advertencia no se ve a menudo. Es el astuto Chomsky el que la menciona. Smith dice:

    “El hombre que pasa toda su vida realizando unas cuantas operaciones simples, cuyo efecto es tal vez siempre el mismo o casi el mismo, no tiene oportunidad de ejercitar su entendimiento ni su ingenio para resolver problemas que nunca se presentan. Y por lo tanto pierde de forma natural el hábito de ese ejercicio, y en general adquiere un grado insuperable de estupidez e ignorancia.”

    Y el poeta William Wordsworth, en el prólogo a sus Lyrical Ballads, escribió, allá por el año 1801

    “Porque una multitud de causas — inexistentes en otros tiempos — están ahora combinando sus fuerzas para mellar el discernimiento de la mente e incapacitarla en el ejercicio de la voluntad, para reducirla casi a un estado de letargo feroz. La más eficaz de esas causas es…. la creciente acumulación de gente en las ciudades, donde la uniformidad de sus ocupaciones produce sed de cosas extraordinarias.”

    Yo pude observar hasta los diez años la vida en una aldea gallega, de corte minifundista, sin carretera, donde cada familia producía la mayor parte de lo que necesitaba. La diversidad de tareas de cada persona (y la diversidad de problemas que debían resolver) era enorme en comparación con lo que los descendientes de toda esa gente hicieron cuando se mudaron a ciudades españolas o extranjeras para hacer trabajos como los que describen Smith y Wordsworth.

    Russell tenía razón cuando dijo esas cosas en 1932. Y la seguiría teniendo ahora. La cosa se PODRÍA organizar mucho mejor si el reparto del trabajo no fuera impedido por la religión de la maximización de beneficios, y si la administración del ocio no estuviera volcada hacia más actividad económica.

    Pero el pesimismo antropológico de Pascal también es razonable. Colectivamente, no estamos bien de la cabeza. Hay que reconocerlo.

    • Magnífico comentario, Francisco. Lleno de oportunas referencias; una valoración de nuestra obsesión por el trabajo; una criminalización del ocio, del descanso, del reposo, de la siesta como elementos sospechosos del ser humano. LA glorificación de la ambición y la humallación del que pretende “quedarse donde está” o contemplar. El mundo exige accionar, más accionar. La escena de los Hermanos Marx en el Oeste, consagrada: ¡más madera! sin saber hacia dónde vamos, o qué es lo que realmente queremos. Ciertamente, este nuevo mundo no está bien de la cabeza.

    • KesheR dice:

      Sí, muy buen comentario. Por mi parte, tengo claro que el productivismo es algo contrario a la naturaleza humana e impuesto desde la infancia por quienes no son productivos (los ricos).

    • Jose dice:

      El otro dia leia un comentario muy acertado, “lo curioso de la lucha de clases es que los ricos nunca se equivocan de trinchera” , que sentido tiene el comentario de Francisco y mas en esta sociedad de la tegnologia,la maquinaria y la energia barata.

    • Pablo Vega dice:

      Me sumo a las felicitaciones por el comentario de Francisco. Preciosa síntesis.

    • Me pregunto si a través de una Fe sana, coherente, sin fanatismos, insistentemente consistente y sin dejar de ser honesta, solidaria y desde una intencionada serena conciencia de existir -por desgracia poco frecuente-… seríamos entre todos capaces de llegar a tener la actitud adecuada para solventar y resolver la realidad que nos deviene en los próximos años. Concienciar como es debido a la población mundial para que -de una puta vez (con todo mi respeto hacia las prostitutas)- dejemos de joder el Planeta. ¿Será posible?

      Sé que a quienes les corresponde la verdadera capacidad y poder para hacer esto sin traumas tan enormes como los que se sospecha vienen, les resbala por completo que se les diga nada de esto o que se les llame al orden, porque están completamente “sordos”. Bueno, más que sorditos, realmente, están “enfermitos” a causa de una descontrolada obsesión por llenar sus arcas y/o por tener un supuesto “control de la deuda mundial” (para seguir asfixiando el globo y que no vayan a perder las riendas de la situación); A veces les veo como si fueran todos Tíos Gilitos, avaros de dinero, dinero y más dinero, ¡a costa de quien sea y de lo que sea! ¿Para qué querrán tanto? Si la felicidad del ser humano no pasa por ahí (la avaricia, la codicia o esa lujuria), pero allá cada uno con sus derroches. Lo que hemos venido a hacer aquí, es aprender a servir afectuosamente, sintiéndose uno bien de la forma más continuada posible en el tiempo y -por supuesto- desde el Libre Albedrío que tenemos todos para hacer o para deshacer. Si es posible, por favor, desde el amor al prójimo. Esto sí llena… y también cuesta.

      Ahora, Conciencia… tenemos todos. Y de ella no se salva ni uno. Nadie está exento. Supongo que mientras estos iluminados -o iluminatis diabólicos- sigan dando el “valiente” ejemplo que dan y no muestren un mínimo ejemplo de humildad, humanidad (que parece algo utópico en ellos)… ¿quién va a dejar de usar su coche, o de comprar alimentos envasados en plástico, o de encender el aire acondicionado en la oficina, aunque no haga falta?

      Vamos a pagar un verdadero alto precio por este maltrato a nuestro planeta y no va a ser dentro de mucho tiempo que suframos las consecuencias. Más nadie se salva de pasar por el examen de conciencia y cuando llegue ese forzoso, inexorable y paulatino instante por el que a todos nos va a tocar pasar a brillar y refulgir nuestra esencia (que, lejos de pretender invocar lo religioso, bien podríamos tildar de día del Juicio) nos veremos la cara uno a uno. Unos en la luz otros a la sombra, a través de la conciencia de cada uno de los peatones del planeta veremos -por fin- quienes están preparados para lo que adviene y quienes no tendrán agallas para decir aquí me tienes para que hagas tu Voluntad.

  5. Francisco dice:

    Sin duda la manufactura e inculcación de “necesidades” innecesarias es la esencia de la publicidad, y en ese sentido no es que sea solamente una industria superflua, sino francamente destructiva, y ningún cambio profundo en el sistema económico será posible sin la erradicación de ese agente infeccioso que ocupa un lugar central en el sistema. Es una ciencia que avanzó muchísimo en el último siglo, junto con la propaganda ideológica. Cuando un mileurista se acerca a una tienda de ropa y decide emplear el salario de dos o más días de trabajo alelante para adquir el último modelo de camiseta “oficial” con el nombre de la última estrella de un equipo de fútbol, lo que estamos observando en esta operación es un acto de sonambulismo o hipnosis dirigido por mecanismos publicitarios. Es realmente una industria diabólica.

    No hay que perder de vista que esa creación y multiplicación de “necesidades” es el motor del afán de trabajo y más trabajo. En algunos casos, la creación de necesidades se hizo de forma planificada precisamente para fomentar el espíritu de trabajo.

    Los poderes coloniales europeos tuvieron grandes dificultades para hacer trabajar a los nativos, sobre todo en ciertas islas fértiles con poblaciones indolentes, donde la ideología del trabajo como virtud u obligación no había penetrado bien todavía. Los ingleses tuvieron que abolir la esclavitud en Jamaica porque las rebeliones la habían convertido en un sistema poco rentable. Pero entonces se encontraron con el problema de la falta de ambición de la gente, y tuvieron que inventar maneras de hacerlos trabajar. Una de las soluciones fue inculcarles necesidades (“wants”) y la mejor manera de lograrlo fue objeto de debates en el Parlamento. El pasaje que aparece en este enlace es instructivo:

    http://noam-chomsky.tumblr.com/post/7159091947/n-fact-just-take-a-look-at-the-history-of

    Los españoles tuvieron problemas similares en la Española. En este caso, no consiguieron de ninguna manera hacerlos trabajar con el ahínco que exige la religión del trabajo. Los nativos preferían dejarse matar antes que trabajar a la fuerza. La inculcación de necesidades innecesarias todavía no existía como método para aumentar la productividad, y el resultado fue que, entre el terror y las enfermedades, la población indígena de la isla estaba ya casi extinta cuando Francia ocupó la parte occidental y empezó a importar esclavos africanos.

    • KesheR dice:

      Discursos como el de Francisco hacen muchísima falta entre las personas que nos oponemos al sistema.

      Como ya dije en otro comentario de este blog, en el fondo de toda esta explotación energética y de otros recursos (entre ellos, los humanos) está el ejército. De una manera relajada y no académica, podemos trazar el inicio del productivismo, el capitalismo y el agotamiento avanzado de recursos al final de la Edad Media, cuando la voluntad crónica y permanente de guerrear de los reyes europeos les hizo necesitar una cantidad ingente de dinero, alimentos, animales de carga y carne de cañón humana como nunca antes.

      Ante tal querencia abrumadora de energía y materiales con los que poder cometer asesinatos masivos, los reyes tuvieron que promover una “financiarización” de la economía (como se dice ahora) y una explotación cada vez más creciente (origen del crecimiento perpetuo, desconocido hasta entonces por la humanidad). Los ejércitos tenían que dejar de ser voluntaristas (o mercenarios) y esporádicos para pasar a ser permanentes, lo que requería un dispendio de recursos mucho mayor. Para ello tuvieron que enfrentarse a todos los estamentos de la sociedad: los nobles, que veían que con el paso a una economía basada en el capital y no en el feudo, perdían sus antiguos privilegios en favor de los burgueses; los burgueses, a los que cada vez se cobraba más impuestos y veían como el estado se entrometía más y más en sus asuntos, devaluando la moneda cada dos por tres; la iglesia, que no veía con buenos ojos el préstamo con intereses (base del crecimiento infinito) ni, ideológicamente, el enriquecimiento desmesurado (aunque todos sabemos qué poca aplicación práctica tuvo y tiene ese precepto); y, finalmente, el vulgo, que cada vez se vio más presionado por impuestos, guerras e intromisión del estado en sus asuntos (recordemos que bastantes pueblos de Europa, durante gran parte del medievo, vivían relativamente libres de estado y gobernados por ellos mismos o su informal oligarquía local).

      En tiempos más recientes (finales del siglo XIX), la ya descomunal maquinaria bélica promovió el desarrollo de nuevas tecnologías y nuevas formas de energía. Algo tan simple como la lata de conservas, por ejemplo, tuvo un origen plenamente militar: Napoléon pidió que alguien inventase una manera óptima de conservar alimentos durante largo tiempo, para emplearlos en sus campañas.

      Esta maquinaria bélica ya era descomunal para la Primera Guerra Mundial; aumentó entre las guerras; y durante la Segunda se transformó en un instrumento inabarcable con capacidad real (por primera vez en la historia) para destruir el mundo; no metafóricamente, sino de forma literal. No hace falta ni mencionar la bomba nuclear: los bombardeos ingleses redujeron Dresde a escombros utilizando bombas convencionales.

      Para sostener dicho sumidero de recursos, los estados tuvieron que lanzarse a una carrera loca de explotación, crecimiento y lavado de cerebros. No se puede disponer de semejante poder de destrucción a menos que todo el mundo trabaje constantemente, produciendo y consumiendo sin control, de forma que los talleres, las fábricas y los recaudadores de impuestos trabajen a pleno rendimiento las veinticuatro horas del día.

    • KesheR dice:

      Hay otras razones de que los humanos actuales trabajemos y consumamos despiadadamente y sin mesura, por supuesto. El cristianismo (sobre todo el calvinismo) promovió su ética del trabajo como una forma de mortificarse (autotorturarse) para entrar en el cielo, no diferente de los que se flagelaban en las plazas públicas. El estado promueve el trabajo perpetuo como una forma de control social, ya que es mucho más fácil controlar al populacho si está concentrado en un edificio monitorizado en el que no tiene tiempo de informarse, charlar o pensar. (Es de risa que los colectivos de izquierdas reclamen más empleo, puesto que nada le gustaría más a Rajoy que tener a todo el mundo trabajando; simplemente no puede conseguirlo respetando las leyes del actual sistema.) Y, cómo no, la economía reclama el trabajo perpetuo para fomentar el crecimiento infinito; si hubiera un aparato tecnológico que permitiese frenar la tierra y que los días durasen más tiempo, no duden que ya lo habrían aplicado para que la jornada laboral se alargase. De hecho, cada vez la velocidad de la Tierra se iría reduciendo más hasta que cada jornada laboral durase indefinidamente, al mismo tiempo que inventarían drogas para permitir trabajar durante días o semanas sin descanso.

      Tal es el sistema que habitamos.

  6. Beamspot dice:

    Echo de menos en la pirámide de la TRE a la ciencia. Por supuesto, siendo ingeniero, es lógico que defienda mi parcela :oP

    Por otra parte, me cuesta distinguir entre cuidado de la familia y sanidad, así como que sanidad y educación estén una por encima de la otra. No tengo tan claros los límites entre los diferentes escalones, y encima, como Maese Darío, además de borrosos, muy muy movibles, variables según las circunstancias.

    Y puesto en estos temas, intentando ubicar la ciencia, me encuentro con que la mayoría de aportaciones de la misma la han hecho personas con ‘excedente de TRE’, es decir nobleza o gente que podía dedicar tiempo a pensar en sus musarañas encerrado en su habitación, o bien echando la siesta bajo un manzano-despertador. Gente que apenas trabaja, que puede dedicarse a cultivar sus pensamiento en otras ramas que no sean las artes o la filosofía (¿es la ciencia un rama de la filosofía, o un arte?) en lugar de dedicarse a sembrar patatas. Eso, IMHO, requiere una TRE elevada.

    Sin embargo, las mejores lecciones de razonamiento y sentido común me la han dado personas llenas de tiempo para pensar: pastores, granjeros, gente sencilla que tiene tiempo para pensar en lo que vé. Me decía mi padre que los granjeros ‘nacían con el bachillerato aprendido’. Creo que el sentido común es el menos común de los sentidos, que se ha perdido por el camino, y que las veces que lo encuentro, generalmente suele estar lejos de donde se le espera, como si intentasen escondérnoslo, robárnoslo.

  7. Francisco dice:

    Yo no creo que el ocio requiera una TRE elevada. Mira por ejemplo este artícyulo cuyo enlace apareció en los comentarios al post más reciente de Pedro

    http://dfc-economiahistoria.blogspot.com/2013_11_01_archive.html

    […] El antropólogo Richard Lee en 1964 estudió a los bosquimanos !Kung de una región particularmente desértica del Sur de África donde las precipitaciones anuales estaban en el rango de 15 a 25 mm, cuando en nuestro país (España) bajar de 400 mm ya se considera un territorio de clima muy seco, y Almería supera los 200 mm de precipitaciones anuales. Pues bien, en ese ambiente desértico un adulto !Kung sólo “trabaja” 2,5 días a la semana para buscar alimentos para él y el resto de las personas a su cargo, pues hay que tener en cuenta que sólo realizan labores de búsqueda de alimentos del orden del 61% de la población, el resto eran demasiado jóvenes o demasiado viejos. Es decir, un !Kung pasaba del orden de 25 horas a la semana en la búsqueda activa de alimentos, suficientes para conseguir del orden de 2140 calorías por persona y día, de tal forma que Lee estimaba que la ingesta tomada por los !Kung era de unas 1975 calorías y el excedente restante se lo echaban a los perros y otros animales de compañía. El resto del tiempo lo pasan jugando a diferentes juegos, conversando, cuidando a los hijos, celebrando ceremonias, etc.. es decir, pasan el tiempo en la “indolencia”, sin ningún afán de “progresar”, frase muy común entre los viajeros y exploradores del pasado al juzgar las costumbres de esos pueblos

    Los estudios del antropólogo Marshall D. Sahlins sobre los indígenas australianos de la Tierra de Arnhem llega exactamente a las mismas conclusiones, los indígenas dedican muy poco tiempo y relativamente pocas personas a la búsqueda y preparación de los alimentos para toda la tribu, esa búsqueda es muy irregular, termina cuando tienen suficiente, y no vuelven a hacerla hasta que no acaban con las existencias, el resto del tiempo lo dedican a charlar, a los juegos y a dormitar

    En todos los análisis efectuados sobre estos pueblos se constata un patrón similar, lejos de llevar una vida “horrible, corta y brutal” estas personas dedican muy poco tiempo a las labores de “supervivencia” y mucho al tiempo libre, conocen tan bien los recursos de las zonas donde viven que son extraordinariamente eficientes en la búsqueda de alimentos, y contrariamente la visión clásica, están muy lejos de vivir bajo un estado de mera “supervivencia”, y no acumulan alimentos, o perfeccionan métodos de conservación de los mismos, no porque no hayan podido desarrollar esa tecnología o nadie se las haya enseñado, sino porque viven en la confianza en que la naturaleza les proveerá de lo necesario, pues ellos, como ya he dicho varias veces, viven (sienten vivir) en la Abundancia, mientras nosotros buscamos insomnes la “seguridad” (financiera, de estatus, etc…) en la acumulación, pues somos nosotros los que vivimos (sentimos vivir) en la perpetua ansiedad de la Escasez
    […]

    Y esto, en otro artículo del mismo autor, me da un poco de esperanza: Quiero decir, hay mucho donde adelgazar. Se sabe a ciencia cierta que un gordo con 30 kilos de buena grasa de reserva sobrevive mucho más tiempo al ayuno forzado que un delgaducho. El record de Cristo, 40 días, ya se ha sobrepasado. Y estamos gordísimos.

    http://dfc-economiahistoria.blogspot.com/2013/05/hacia-un-nuevo-modelo-agricola.html

    […]
    + Sólo en la UE se tiran al año a la basura del orden de 90 millones de toneladas de comida, que equivalen a unos 3 millones de camiones, que si se ponen en fila india unos pegados detrás de otros, darían la vuelta al mundo en el Ecuador

    + Debido a las especificaciones estrictas de forma, tamaño, color y apariencia en general, los países desarrollados desechan del orden del 30-40% de los productos agrícolas ya en el campo, antes de que se incorporen a la cadena de distribución

    + Sólo en los domicilios europeos se calcula que se tira comida en buen estado por valor de unos 100.000 millones de € al año, es decir, más del 10% del PIB de España

    + Los requerimientos de “imagen” de los supermercados obligan a mantener las estanterías completamente llenas, aún a última hora de la tarde, lo que ocurre con el pan y otros productos de baja duración (para nuestros estándares claro, pues el pan dura bastante más) es que se tiran en cantidades masivas todos los días. Sólo en la UE se tiran al año 3 millones de toneladas de pan en perfecto estado, suficientes para las necesidades totales de España (47 millones de habitantes)

    + Con la comida que, en perfectas condiciones, se tira a la basura en la UE y USA daría para alimentar, a un nivel óptimo, a todas las personas que pasan hambre en el mundo entero (casi mill millones) no 1 sino 3 veces […]

  8. albper dice:

    Hola Pedro.

    No te lo tomes a mal, pero la web de solarbuzz me resulta mucho mas util para entender la situación y potencial del sector fotovoltaico que tu libro.

    La razón es que solarBuzz proporciona informacion que me permite extraer conclusiones y tu libro no. Calculas que la TRE fotovoltaica para los paneles instalados en el 2009 en España es de 2,43 unidades térmicas por cada unidad termica consumida.

    Reconozco que este calculo es dificil y que ha sido muy complejo llegar a el. Leer como has llegado a el resulta muy interesante. Pero… ese valor no me dice nada. No me sirve para saber cual es el potencial de la energía fotovoltaica, ni para conocer cual es su situación actual, ni para especular sobre como va a ser su futuro.

    Sin embargo solarBuzz aporta mucha informacion útil. Por ejemplo la gráfica que te enlace en mi ultimo comentario en la que se representan los costes de produccion, los precios de venta y los margenes de beneficios de los 20 principales productores de paneles fotovoltaicos.

    Si el precio de los paneles es los suficientemente bajo para que sean competitiva, y ademas los costes de producción son suficientemente bajos para dejar a los fabricantes de paneles un margen adecuado, entonces la fotovoltaica parece viable y con futuro.

    Si ademas comparamos estos datos con la producción, la demanda y la capacidad de produccion de las empresa, nos podemos hacer una idea mas acertada de la situación.

    ¿Que empresas han resucitado?
    http://phx.corporate-ir.net/External.File?item=UGFyZW50SUQ9MjAwNDM2fENoaWxkSUQ9LTF8VHlwZT0z&t=1
    Yingli Green Energy, en el 2º trimestre del 2012 entro en perdidas, sus margenes de “beneficio” eran del -23%, por lo que perdió 81M$. En el primer trimestre de este año consiguio obtener unos beneficios del 4%, y en el segundo subió al 11.8% consiguiendo 65 M$.
    Han conseguido pasar el bache aumentando la produccion de 2 a 3GW anuales, y reduciendo los costes de produccion de 0,66$/Wp a 0,55$/Wp.

    El resto de empresas chinas siguen una evolución similar. Y no solo las chinas, la estadounidense First solar, también ha conseguido recuperar las ventas y margenes de beneficio que en el 2012 cayeron dramáticamente.(aunque no llego a entrar en perdidas)

    Esa idea de que las empresas del sector están en quiebra o muerta y enterrada… es errónea. Es un sector que esta teniendo una rentabilidad aceptable, y que esta creciendo rápidamente.
    En el 2013 la demanda global sera del orden de 40GW,(y se ha ido corrigiendo al alzar a medida que se tienen resultados cuatrimestrales), mientras que en el 2012 se quedo en unos 30GW.
    Para el 2014 todo indica que se superarán los 50GW.

    Sobre las plantas que se están cerrando: Ayer ley la noticia que Alemania va a cerrar 12 plantas térmicas convencionales por falta de demanda eléctrica.

    En España la plantas de ciclo combinado están operando a un 10% de su capacidad. Y si no se cierran es porque reciben subsidios en forma de pagos por capacidad para mantenerse abiertas. Las centrales de térmicas que usan carbón nacional, solo se mantienen gracias a enormes ayudas encubiertas como “restricciones técnicas” y aun así este lunes fue la primera vez en la historia que todas las centrales térmicas de carbón nacional estuvieron todo el día paradas. No es sostenible mantener las centrales térmicas con una utilización tan pequeña, así que tarde o temprano algunas se verán obligadas a cerrar. Las plantas de Fuel oil, llevan años paradas y varias ya se han desmantelado.

    En Perú hay un plan para suministrar electricidad a 2 millones de personas de zonas rurales empleando energía fotovoltaica. La fotovoltaica sustituirá los prohibitivos grupos electrógenos diésel que se empleaban en algunos pueblos.

    • Albper:

      No me tomo a mal tus comentarios, que son cuidadosos y educados. Son otra forma de ver y otra forma de creer, que tengo que respetar, aunque discrepe de ella.

      En mi opinión, Solabuzz no se si ayuda a entender la situación del sector fotovoltaico o su potencial, pero desde luego, si fomenta una visión sesgada y parcial del potencial fotovoltaico en el mundo de la energía en general. También camufla los desastres fotovoltaicos y exalta las virtudes fotovoltaicas más allá de lo recomendable.

      Pero vayamos por partes.

      Si has terminado entendiendo que los resultados a los que llegamos Charles Hall y yo en el sector fotovoltaico, ofrecen una TRE de 2-3:1 y has llegado a captar algo lo que significa la TRE y las diferentes TREs que se dan en los diferentes estadios de civilización y tecnológicos, entonces deberías haber concluido que el futuro de la energía fotovoltaica PARA REEMPLAZAR A LAS ENERGÍAS FÓSILES EN TIEMPO Y FORMA (mayúsculas para subrayar la importancia) es harto difícil. No así, quizá para hacer un buen negociete o para poder presumir de energía verde en el sector eléctrico en algún país aislado con muy alto potencial económico, financiero y un elevado nivel de consumo energético (fósil, claro está).
      En realidad, una vez que admites que tu interés está en los costes de producción, los precios de venta o los márgenes de beneficios de 20 productores de un sector, y por otro lado te dejan frías las relaciones de coste energético para obtener energía, todo queda bastante aclarado. Eso es tener más fe en la ciencia económica que en la ciencia física, con todas las limitaciones que la última pueda tener. Porque desde luego, la ciencia económica puede pasar, sin pena ni gloria, como hemos visto estos últimos años de calificar a una empresa gigantesca como triple A, a que el día siguiente quede en bono basura. Eso ha pasado, no sólo con ENRON, sino con Lehman Brothers, con las constructoras españolas o con los bancos españoles, de la noche a la mañana y sin previo aviso. Así que en mi opinión, eos es tener mucha fe en pocos datos económicos muy interesados y de parte. Eres libre para ello, desde luego y no eres minoría, sino mayoría, a juzgar por la importancia y el predicamento que estos gurús de la previsión económica y financiera siguen teniendo.

      ¿Que empresas han resucitado?

      Medir los resultados de las empresas por trimestres es otra fuente segura de error. Esa forma tan norteamericana de evaluar me recuerda al diagnosticador al que le pide el conductor que vaya a evaluar si funciona el intermitente trasero izquierdo y cuando se coloca detrás empieza a recitar aquello de “funciona, no funciona, funciona, no funciona….”
      Con respecto a lo rápidamente que está creciendo el sector, creo que conviene observar según suelen pedir los políticos cuando necesitan ayuda: “con altura de miras”; es decir, algo más allá del trimestre y algo más allá de First Solar o de Yingli en un trimestre.

      Veamos algunos datos. Por ejemplo, la evolución en los últimos 13 años (Datos Statistical Review of World Energy :

      En la tabla se observa que a partir de 2003-2004, los crecimientos de la producción fabril de módulos fotovoltaicos son realmente espectaculares, siempre de dos dígitos pero muy altos. Incluso en 2008 se llega a duplicar la producción anual en un solo año.

      Pero entre 2010 y 2011, algo sucede que la industria no ha explicado con claridad: la capacidad fabril crece en ese lapso en casi 30 GW, pero entre 2011 y 2012 la capacidad de producción mundial se queda prácticamente estancada, ya que apenas consigue producir/vender lo mismo que el año anterior.

      Está acabando 2013 y antes de cerrar el año ya están echando de nuevo las campanas al vuelo y Solar Buzz y otros en la industria ya anuncian alborozados el nuevo resurgimiento de la industria, alegando que en 2013 se llegarán a instalar hasta 40 GW. Si se confirmasen esos datos a principios de 2013, significaría que la capacidad fabril mundial apenas ha progresado en unos 10 GW más de capacidad anual en los últimos 3 años. Sería un 32% más que el año anterior.
      ¿Cuánto es eso? ¿Podemos realmente echar las campanas al vuelo?

      Veamos algún otro dato pensado con algo más de plazo que un trimestre y en el contexto necesario de las necesidades mundiales de electricidad en particular y de energía primaria en general.

      Hagamos un par de supuestos sencillos. El primero es suponer que la industria fotovoltaica, que se alboroza por crecer en capacidad fabril 10 GW en 2013, consigue crecer en ese porcentaje (acumulativo) anual, que se supone va a ser un 32%, durante los próximos 20 años, hasta el 2032. Admitamos también que los poco más de 1.000 MWh/Mw instalado de promedio mundial de los últimos años van a ser 1.200 MWh/MW instalado y año en el futuro.

      Los resultados puramente matemáticos que surgen de este supuesto favorable indican que si el consumo eléctrico mundial no creciese en absoluto en los próximos 20 años, la industria fotovoltaica podría efectivamente llegar a cubrir los 23.000 TWh/año que ahora se consumen hacia el 2031-2032…pero para ello, debería tener que haber instalado unos 25 TWp de potencia.

      Una pena que algunos, como Carlos de Castro et al hayan calculado en un documentado informe titulado Global solar electric power potential: technical and ecological limits que el potencial mundial de instalación de estos sistemas se encontraría entre los 1,75 y 4,5 TWe como mucho. No hablamos aquí de los problemas que pueden surgir al alcanzar estos volúmenes de incremento anual de la capacidad fabril, respecto de las tierras raras necesarias, los elementos requeridos, su incremento de costes y sus problemas de disponibilidad mundial.

      Pero claro, este supuesto no considera aumento alguno del consumo mundial de electricidad. Si observamos los aumentos de este consumo en los últimos 12 años, podemos verificar que fueron del 3% o superiores, salvo en años de crisis. Es un ley de hierro de los economistas neoclásicos, a los que tanto caso hacen algunos, que para tener una economía sana y mantenedora o creadora de empleo, es necesario crecer al 3% anual. En general se comprueba que para crecimientos del 3% anual de la economía mundial, el crecimiento de la demanda eléctrica suele ser superior a este porcentaje. Supongamos aquí que el crecimiento de la demanda eléctrica se mantiene sostenido los próximos 20 años en el nivel del 3% anual.
      Pues bien, bajo esta premisa moderada, se observa que aunque la capacidad mundial de producción de módulos y sistemas fotovoltaicos crezca al 32% anual durante ese mismo periodo, en 2032,los sistemas fotovoltaicos apenas podrían suministrar el 70% de la demanda eléctrica mundial. Buenas noticias para algunos que crean en ello.

      El que suscribe y esto escribe sigue pensando que estas premisas son absolutamente inalcanzables. Sigue pensando que los sistemas fotovoltaicos para esas fechas tendrían que empezar a desmontar y reemplazar los sistemas antiguos ya fuera de ciclo de vida, con lo que habría que seguir fabricando año a año solo para mantener la capacidad instalada estable.
      Creo que además, es absolutamente impensable que los sistemas solares puedan llegar ni remotamente a reemplazar la energía fósil, que no es electricidad, sino como mínimo tres veces más en equivalente térmico que toda la electricidad mundial.

      También respeto las opiniones que me tildan de maximalista, porque según éstas, con llegar a cubrir, aunque sólo fuese un porcentaje moderado de la electricidad mundial ya sería un triunfo. A mi juicio, cuando se trata del calentamiento global, de un mundo interconectado y del uso de unos recursos fósiles finitos, hablar de las mejoras de un puñado de empresas fotovoltaicas en el último trimestre es, por el contrario, algo muy minimalista y cortoplacista. Hoy, según la tabla mostrada, la energía fotovoltaica en el mundo representa un 0,56% de la demanda mundial de electricidad y aproximadamente un 0,2% de la energía primaria mundial, con toda la alharaca.

      Cuando se muestran partidarios de hacer lo que sea, aunque sea poco, aducen generalmente para ello que todo lo que se genere con fotovoltaica no se genera quemando combustibles fósiles. De nuevo, me temo que aquí dan por sentado la opinión que hasta ahora prevalecía de que la TRE de la fotovoltaica es alta o muy alta y por tanto podríamos permitirnos ignorar, el concepto mismo de la TRE, que por eso tan poco interesa a algunos. Pero si la TRE de la fotovoltaica fuese de 2:1 o incluso muy inferior al analizar todos los costes energéticos empleados para que funcione, en vez de ser de 10:1 o superior, como siempre se presume, eso significa que hay que empezar poniendo encima de la mesa 1 unidad de energía fósil para llegar a disponer de 2 unidades de energía de origen fotovoltaico…en los próximos 25 años de vida. Largo lo fían algunos, escondiendo bajo la alfombra un enorme consumo fósil anticipado… que en el año 25 habrá que volver a consumir para seguir manteniendo la producción…salvo que la energía fotovoltaica sea capaz de hacerse autogeneradora o regeneradora; esto es, que alimente energéticamente todo el ciclo de producción, algo que en la actualidad es algo de imposible cumplimiento y que sinceramente no veo que se vaya a poder cumplir en lo que tengo de horizonte analítico, que desde luego, sin ser muy largo, al menos es de 20 años hacia adelante; bastante más del trimestre con que juzgan la salud de las empresas fotovoltaicas los economistas de Solarbuzz.

      Sobre las plantas que se están cerrando, de nuevo resulta muy fácil atribuir a la energía renovable el éxito del cierre de plantas térmicas o nucleares convencionales. Y por supuesto, ignorar que gran parte del problema del cierre se debe a una brutal caída de la demanda, que todo el mundo identifica con un problema financiero puntual, que en cuanto se pase, nos permitirá volver a la senda del crecimiento infinito y que no tiene nada que ver con un problema de escasez creciente del principal combustible que hoy alimenta a la Humanidad y le da mucha versatilidad. Otro error del enfoque economicista. Los que creen que la fotovoltaica o la eólica están ayudando a cerrar centrales térmicas, deben explicar no sólo las cuestiones puntuales que les interesan y que además ahora filtraremos, sino por qué el mundo pasó de consumir 22.504 TWh en 2011 a consumir 23.193 TWh en 2012, a pesar de la crisis económica y financiera mundial; esto es, de qué tipo de centrales salieron los 689 TWh adicionales, porque de solar, con 30 GW se debieron generar unos 6 TWh más y con el aumento de eólica, con 45 GW instalados mundialmente en 2012 se debieron generar unos 10 TWh. En total 16 TWh fueron los aumentos debidos a las fuentes renovables, mientras el mundo se satisfacía con 689 TWh adicionales en ese mismo año ¿De dónde, podrían explicarlo ustedes? Claro que siempre hay una explicación positiva: son 16 TWh menos de energía fósil y más de energía “limpia”. De nuevo, el concepto de qué TRE tiene la energía renovable y cuánta energía fósil consume por adelantado vuelve a ser de extrema utilidad.

      Por otro lado, resulta muy demagógico decir, porque alguien de parte interesada en las renovables, lo ha dicho en algún artículo de prensa que estas plantas están operando al 10% de su capacidad. El informe de REE, referido a las plantas de gas de ciclo combinado españolas indica que en 2012 éstas produjeron 42.872 GWh con 27.144 MW de potencia instalada. Eso supone no un 10%, sino un 18% de su capacidad teórica anual, si les suponemos que estas plantas tienen que trabajar las 8.760 horas del año. Si suponemos que los promotores y propietarios de estas plantas las diseñaron para trabajar aproximadamente 5.500 ó 6.000 horas al año, entonces su factor de carga sería del 26% respecto de lo proyectado. La cifra del 10% de factor de carga anual para las plantas de gas de ciclo combinado, la barajan tanto los partidarios de las renovables para colgarse las medallas de lo mucho que están haciendo retroceder a las fósiles, como los propietarios de estas plantas, para rasgarse las vestiduras sobre la imposibilidad de recuperar la inversión por culpa de las renovables. Menos demagogia y más datos contrastados por ambas partes, por favor.

      Estas plantas de gas de ciclo combinado, por sus características, se utilizan, junto con las hidroeléctricas (principalmente en bombeo inverso), para compensar la intermitencia y variabilidad de las renovables. En otro ejercicio de humildad, convendría saber cuáles son estos costes reales y añadirlos al cesto de los costes que ahora hacen presumir a unos de haber alcanzado la paridad de red sin haber metido esto dentro. También hay que sospechar de los oligopolios eléctricos que exigen compensaciones abusivas para sus plantas de ciclo combinado en base al mismo argumento.

      Y así sucesivamente, hasta llegar al sueño de ayudar a los pobres de África con paneles, con la misma candidez con que antes se decía que podíamos ayudar a los niños pobres (había hasta chinitos en las huchas) juntando y entregando mucho papel del plata del chocolate Vitacal y de las tabletas de chocolate Elgorriaga. Son ejercicios muy conmovedores, que sueñan con eliminar grupos electrógenos muy costosos, pero que luego necesitan motores diesel en las “pickup” para hacer llegar los paneles y al técnico para repararlos. Alguna empresa española está todavía esperando cobrar la electrificación rural hecha hace unos diez años en un puñado de poblados remotos de Marruecos, mientras los paneles se desmoronan por falta de mantenimiento y terminan sirviendo más para dar sombra que para generar energía.

      Pero lo que uno no puede evitar y quizá sea mejor así, es que cada quien se busque el consuelo o las esperanzas dónde y cómo mejor le plazca. Ahí ya no puedo poner peros.

      • albper dice:

        Dices: “entonces deberías haber concluido que el futuro de la energía fotovoltaica PARA REEMPLAZAR A LAS ENERGÍAS FÓSILES EN TIEMPO Y FORMA (mayúsculas para subrayar la importancia) es harto difícil. ”

        Remplazar las energías fósiles en tiempo y forma no será una tarea sencilla. Pero no por culpa de la TRE, De hecho como ya te he dicho, creo que la TRE no aporta nada para resolver esta cuestión. Solo sirve para interminables discusiones sobre la propia TRE.

        Pero la cuestión que planteas de remplazar la energía fósil en TIEMPO Y FORMA. me parece interesante.

        Lo que no entiendo como saltas de remplazar los fósiles en tiempo y forma, a pretender suplir el total de la energía eléctrica en 20 años. Esto es algo muy diferente a lo anterior. Ademas es un escenario completamente irreal por lo que tiene menos interés.
        ¿Por que deberíamos tener el 100% de la energía fotovoltaica en 20 años?
        ¿Acaso dentro de 20 años, desaparecerán todas las hidroeléctricas, centrales nucleares, parque eólicos y centrales térmicas?
        ¿Acaso en 20 años la produccion de carbón, gas natural y petroleo va a caer a cero?

        Si hablamos de remplazar los combustibles fósiles en TIEMPO, entonces no son 20 años, ya que dentro de 20 años seguiremos teniendo combustibles fósiles. Hay que analizar en cuanto van a decaer la produccion de combustibles fosiles, en cuento va a aumentar la demanda… y analizar si se puede rellenar esta brecha.

        Pero exigir a la fotovoltaica que genere el 100% de la electricidad en solo 20años me parece fuera de lugar. No existe ninguna otra tecnologia o fuente de energía que pudiera ser capaz de tal cosas.
        El petroleo, que es la principal fuente de energía, si quemásemos los 4130Mtn de petroleo que se extrajeron en el 2012 en centrales térmicas, obtendríamos 18200Twh. Es decir solo el 78% de consumo actual de electricidad.
        Y nos ha costado mas de un siglo construir las infraestructuras necesarias para poder extraer el petroleo necesario para poder producir esos 18.200Twh.
        Pero si la fotovoltaica no es capaz de producir al menos 40.000Twh en los próximos 20 años, entonces no es mas que “buen negociete o para poder presumir de energía verde”

        Así que no veo que los cálculos que hacer tengan mucho sentido, por eso recupero la cuestión original e intentare calcular si la fotovoltaica tiene capacidad para remplazar los combustibles fósiles en tiempo y forma… y no la totalidad de la electricidad en 20 años.

        Una pregunta¿Como se cuelgan imágenes en los comentarios?

      • Albper:

        Parece que empezamos a llegar a un entendimiento mínimo sobre el papel que deberían jugar las modernas renovables en el futuro en TIEMPO Y FORMA. Ahora nos queda definir el tiempo necesario o conveniente para ello, en lo que todavía parece discrepamos.

        Dices no entender por qué pretendo sustituir toda la demanda eléctrica mundial en 20 años a partir de ahora, sin al parecer entender que era un simple ejercicio de aproximación, para dar una idea de lo descabellado de ese propósito, en cuanto a las cantidades y potencias a instalar en un par de décadas. No has debido percatarte que incluso creciendo de forma sostenida a un 32% anual en dos décadas, la energía solar fotovoltaica apenas podría cubrir el 70% de la demanda eléctrica mundial, por no hablar de la demanda de energía primaria mundial.

        Pues bien, ahora te debería corresponder a ti especificar lo que entiendes por sustituir algo en tiempo y forma. Así que para facilitarte las cosas, propongo que coloques tu los ejercicios a realizar. Para ello, puedes partir del excelente diagrama de Sankey de la AIE en http://www.iea.org/Sankey/index.html y contarnos si crees que las nucleares deben seguir funcionando como escenario deseable en la década de los 30 del siglo XXI, a pesar de que la mayoría de las 450 centrales actuales estén ya fuera del ciclo de vida útil para entonces. O si te parece bien que sigan las centrales térmicas de carbón del mundo funcionando y quemando más fósiles o si te conformas con el mal menor de que sigan funcionando y a qué niveles.

        Me parece todo un reconocimiento que admitas que “No existe ninguna otra tecnologia o fuente de energía que pudiera ser capaz de reemplazar ni siquiera la electricidad actual producida por centrales muy contaminantes y de riesgo”. Ya es algo, incluso algo más que Greenpeace o que Mark Jacobson, que opinan lo contrario, incluso inundando el planeta hasta con sistemas de generación por olas o por mareas, que nunca han funcionado bien, ni con una eficiencia mínima. Ahora debes indicar cuál es el ritmo que te parece aceptable o si crees que eso es deseable o si por lo menos entiendes que es indeseable, pero estás seguro de que va a seguir produciéndose electricidad a base de cargarse el planeta y en qué medida exactamente. O sea, ilústranos con escenarios que consideres “reales” y así podremos ver cuál es la “realidad” en la que estás pensando, que hasta ahora no la conocemos. Desde luego, lo que no creo que sea realista es decir con alegría que “todo va bien” y que hay buenas perspectivas porque Alemania, el país más poderoso económica y financieramente de la UE y casi del mundo, ha conseguido alcanzar un 5-6% de su electricidad e origen fotovoltaico en dos décadas, a base de subsidios brutales (de la sociedad movida con energía fósil) a esa industria. Así que remedando a Quevedo, cuando se presentó ante la reina cojitranca con una flor en cada mano y le dijo: Desconociendo vuestra flor favorita, “entre el clavel y la rosa, su majestad escoja”. Pues Alberper, entre la ridiculez e irrealidad alemana a la hora de reemplazar algo que tenga más sentido que la pura propaganda germana y entre la irrealidad que he planteado yo como aproximación de conseguir un 70% de la electricidad mundial en dos décadas, su majestad escoja.

        Porque si como dices bien, nos ha costado un siglo y medio llegar con los poderosos combustibles fósiles que han ofrecido las tasas de rendimiento energético más altas de toda la historia de la humanidad, llegar a producir 18.200 TWh/año de origen fósil, veamos ahora si disponemos de otros 150 años (sinceramente, yo creo que no, si entiendo mínimamente la función exponencial), tanto desde el punto de vista del cambio climático y del calentamiento global, como desde el punto de vista del agotamiento de los recursos fósiles, para llegar a poner en marcha el equivalente de origen renovable. O si eres de la opinión, como ahora parece serlo la Agencia Internacional de la Energía en su nuevo WEO 2013, con que el nuevo combustible del futuro hasta 2035 será la “mejora de la eficiencia”, haciendo un acto de fe tecnológico sin precedentes y pasándose por el arco del triunfo a William Stanley Jevons, como bien ha señalado Antonio Turiel en su brillante resumen del WEO de la AIE en http://crashoil.blogspot.com.es/2013/11/weo-2013-anuncio-de-curvas-peligrosas.html

        Además, no debes olvidar, como parece que olvidas, que se trata de sustituir (¿o no?) algo más que la demanda eléctrica mundial; se trata de sustituir la mayor parte del consumo de energía primaria, entre ella la del crucial petróleo que mueve nuestras vidas y determina nuestro transporte mundial de forma casi absoluta. Para ayudarte en ello y que veas que no lo planteo de forma absolutista, te propongo el escenario que la propia AIE plantea(figura 14.6 del WEO 2013) como la producción que se espera de todos los campos en producción si no se dan inversiones adicionales gigantescas. ¿Te parece razonable hacer un supuesto de cómo debería prepararse la sociedad mundial para tener cubierto el supuesto de que se cumpla el pronóstico desfavorable de la AIE y cómo las modernas energías renovables podrían hacerse cargo de ello? Creo que sería un pricipio bastante razonable de precaución). Por ejemplo, en esa figura se dice que la producción mundial de petróleo podría caer de los 73 Mbpd (excluyendo los líquidos combustibles procedentes del gas natural) a apenas 13 Mbpd en 2035 (curiosa fecha que también podrías calificar de irreal o arbitraria, al estar tan cerca de las dos décadas que yo había previsto hipotéticamente para un cambio del 70% de sólo el mix eléctrico). Pues a ver si nos ilustras con qué potencias instaladas de solar se podría ir cubriendo la mitad (solo la mitad, suponiendo que el resto lo cubra la eólica) de esa caída y además, la mitad (o el 40% o el 30% o lo que quieras) de la producción mundial de energía eléctrica.

        Y cuando llegues a una conclusión sobre los TWp de potencia a instalar a lo largo de esos 22 años, por seguir el ejemplo irreal de la AIE, entonces volveremos a hablar de la tan despreciada TRE, que tan poco relevante o importante te parece. Porque entiendo que si hubiese que instalar, por poner un ejemplo, 10 (ó 20 o los que te salgan) TWp de energía solar, supongo que al menos te plantearás si lo que dicen Carlos de Castro et al, de las limitaciones superiores de la energía eólica (1TWe) y solar (1,5-4,5 TWe) con los datos necesarios en un estudio “top-down” es rebatible y argumentarás por qué. Y por otra parte estoy seguro de que sí entenderás que construir ese parque mundial costará bastante energía por anticipado y que esa energía para la minería, para la producción y la fabricación, para la instalación y el mantenimiento será razonable y mayoritariamente de origen fósil y que no cae del cielo ¿no? (aquí solo cae del cielo la del sol para hacer generar a los paneles y cuando los sistemas están abajo en tierra ya fabricados, instalados y mantenidos). El cuánto costaría en energía de arranque para compensar en los 25 años de vida útil de estas instalaciones, es algo que entiendo también deberías considerar, por mucho que te moleste la TRE. Porque eso es precisamente la TRE, que tanto ninguneas. Y es importante, porque si la TRE fuese de 1:1, en vez de ser de 15:1 el esfuerzo a realizar no merecería la pena o si, de forma radical. En fin, lo que decían ya mis abuelos: a ver si no estamos haciendo un pan como una hostia o matando moscas a cañonazos. Porque si hay que ir, se va, pero ir pa’ná es tontería, que decían los grandes filósofos de Cruz y Raya.

        Saludos

        Por cierto, para poner gráficos creo que hay que pulsar el icono de “img” que aparece en la parte superior del texto y enlazar conel gráfico o foto que quieras subir que se suelen colocar en sitios como Flickr y similares, aunque no soy un experto. El problema es que incluso a mi como editor, me cuesta hacerlo y no lo veo desde fuera como lector. Quizá el otro editor, Daniel, o algún lector con más experiencia, te pueda ayudar algo.

  9. Luis dice:

    Hola
    Me preguntaba si la prolongación de la vida útil más allá de la que habéis considerado en vuestros cálculos podría llevar a que la TRE fuera bastante superior. Por otro lado sabes si se ha hecho algún estudio con la misma profundidad sobre las TRE de la termosolar y la eólica.

  10. […] Energia krisiak  ez digu autoan-autobusean edo etxeko gas hobietan-elektrizitatean bakarrik eragiten. Zer jaten dugu? Nondik ekartzen dugu? Nola jasten gara? Konponketak zein materialekin egiten ditugu? Zer erosten dugu? Zer eman digute gurasoek? Zer ematen diogu gure haur, anaia-ahizpei? Zer ikasi dugu eta non? Zertarako balio izan digu eta balioko digu? Eta nola sendatzen gara edo minak izateari usten? Artea, kultura eta hizkuntzak nolatan eskaintzen digute ezer? […]


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s