Sobre cómo elaborar un comité de “Expertos”

Recientemente, en este país que envejece a chorros desde el punto de vista no sólo de la edad, sino también de la capacidad de generar ideas, el gobierno ha confeccionado una lista de los llamados “expertos”, para que extrajesen conclusiones de hacia donde va el sistema de la Seguridad Social y el de pensiones.

El pasado 10 de abril, el gobierno nombró a estos “expertos” para que “definieran cual era el mejor modelo para aplicar el llamado “factor de sostenibilidad” (obsérvese lo ecológicos que se han vuelto en el gobierno últimamente: ahora quieren “sostenibilidad” a toda costa) elaborar un informe para el llamado “factor de sostenibilidad” (las comillas son mías).

Cuando el público ha querido enterarse, ya habían salido con unas conclusiones sobre el “qué hacer”, de dijo Lenin en su día, pero al contrario. Y la respuesta ha sido una fórmula del factor de actualización anual de las pensiones que es una ecuación indigerible. Nada menos que esto:

Fórmula

El común de las gentes, no está para algoritmos complejos y piensa, con bastante razón, aquella famosa frase de “se temen mejoras”. Los que escudriñan algo más, descubren ahora la rueda de que dentro de los factores hay hasta lo que se ha dado en llamar “coeficiente de equidad intergeneracional de las nuevas pensiones”. Parece algo nuevo, pero es una vieja rueda de carro. Es lo que aprendí de mis padres, sin necesidad de fórmulas, no sólo por que lo aprendí de su comportamiento, sino por lo que  siempre me habían dicho (y vi con mis propios ojos) que hicieron ellos por los abuelos y mis abuelos por mis bisabuelos y así hasta una generación antes de Adán y Eva, que los pobres no tuvieron a ningún padre del que hacerse cargo: cuidarlos con mimo y en cualquier circunstancia. Pero claro, dicho en palabras de los expertos, parece una rueda de nueva tecnología, de esas que ahora están siendo investigadas en los circuitos de Fórmula 1.

En el formulajo, también se considera la fabulosa “esperanza de vida”. Y al parecer han descubierto que cuanto más duren los individuos, menos habrá para cada uno de ellos de los que los tienen que cuidar. El huevo de Colón, vamos y para ello han necesitado nada menos que de un exponencial. No he investigado esta joya de la matemática abstrusa con mucho subíndice esotérico para saber qué sucedería con las pensiones de los supervivientes a un colapso social, que propiciase un descenso brusco de la totémica “Esperanza de Vida”: ¿Se forrarían los ancianos supervivientes con las revalorizaciones de sus pensiones, por puro algoritmo?

Lo más bonito de todo, es que parece que es el “Comité de Expertos” el que se ha reunido libremente o a pedido del gobierno y ha establecido la “equidad” para la “sostenibilidad” de la “ancianidad” y aunque no lo he deseado, me ha salido un pareado. Vaya enjuague semántico para salvar la cara. Pero resulta sospechoso que esta reunión haya sido promovida sólo cuando los verdaderos poderes (la Troika, se viene a dar en llamar ahora), han forzado al gobierno de España a meter mano en la caja de salarios de funcionarios, pensiones de ancianos, servicios sociales en sanidad o en educación.

Pero vayamos al grano. Es evidente que si la economía mundial no puede crecer o no crece por las razones que sean o incluso decrece (crecimiento negativo, diría cualquiera en el poder), que no se podrá gastar lo mismo en las mismas cosas que se gastaba antes. No hace falta ser doctor en Ciencias Económicas para saberlo. Uno, sin ser un experto, lleva hablando desde 2003 de la crisis energética mundial, con constancia documental de que los efectos de la misma podrían empezar a notarse hacia el 2010 (fecha del llamado cenit de la producción mundial de petróleo) y que ello que llevaría a una imposibilidad de crecimiento,  material y por tanto económico, por falta de más energía que en el año anterior y ello, por tanto a una severa y permanente crisis económica y financiera y a un descenso importante de los niveles de vida. He recibido durante todo este tiempo decenas de improperios sobre mi carácter apocalíptico, sobre mi visión negativa de la vida (hay que ser positivo, dicen los que ignoran que un pesimista suele ser un optimista bien informado).

La cuestión es que los “expertos”, si hubiesen sido mínimamente consecuentes, no deberían haber aceptado la petición del gobierno de reunirse para sacar una conclusión de qué hacer con las pensiones, sino de qué hacer con el país entero: pensiones, sanidad, educación, gastos militares, verbenas, publicidad, alimentación infantil, cuidado a los marginados, bancos y sus estafas y ayudas, bolsa de valores y sus especulaciones, agricultura y ganadería (donde está y radica la verdadera “sostenibilidad”), pesca (ya muy insostenible), industria productiva, extractiva o incluso del ocio (vomito cuando veo a Sheldon Adelson), turismo (muy insostenible, si la crisis se acentúa), obras públicas y privadas necesarias e innecesarias y una miríada de cosas más de las que a buen seguro se podría ir ajustando la merma de recursos y capacidades que la crisis impone.

Pero en fin, lo hecho, hecho está, aunque siempre se pueda luego anular, como todo en esta vida. Ahora quisiera comentar otro asunto que me ha llamado poderosamente la atención.

Al publicarse las conclusiones del Comité de “Expertos”, las reacciones en los medios han sido y siguen siendo fulgurantes. Los medios que suelo denominar del pesebre y del abrevadero, es decir, los de cuya misma existencia pende de las grandes corporaciones y de la publicidad e inversiones de éstas en los mismos medios, se han limitado generalmente a decir eso, que son “grandes expertos” y a analizar inmediatamente las filiaciones para saber si son de los de la banderita roja (PSOE) o de los de la banderita azul (PP). Este comportamiento entra siempre dentro de lo que se les permite opinar sobre el bipartidismo monopolista. Y desde luego, no se les ocurre cuestionar, ni por lo más remoto, la enorme capacidad de estos “expertos” para decidir el futuro de varios millones de futuros (y ya veremos si no de los presentes) jubilados y pensionistas. Para ello, cuando se empieza a exigir que nos digan cómo el gobierno seleccionó a estos señores y señoras y quienes son, se lanzan al público sus impresionantes currículos.

Uno pensaba que la izquierda (no me refiero al PSOE) debería hacer alguna crítica más profunda a estos nombramientos y a su forma y a sus objetivos marcados de antemano como en las buenas juergas de tahúres. Pero no, en general también viene a descubrir que esa izquierda, anda algo perdida, porque se ha centrado en exprimir de sus currículos sus inclinaciones partidarias. ¡Aja! Este ha trabajado para la FAES; ¡hombre, pero si este trabaja en la patronal de las compañías de seguros privados! O ¡fíjate, el tipo es de Comisiones y encima vota a favor de rebajar las pensiones! Y así sucesivamente. Dentro de esta izquierda, sigue habiendo mucha gente que piensa que sigue habiendo manteca para tirar al techo para mantener nuestro insostenible modo de vida occidental y que solo es cuestión de redistribuir. Sin negar que la redistribución más justa de lo existente es lo primordial, este sector sigue ignorando que la Tierra se está agotando y sus principales recursos también

A mi, con esta mente tan retorcida que tengo, se me ocurre alguna cosa más que comentar. Cuando veo los perfiles, no de los cargos o filias y dependencias de los llamados “expertos”, sino de su formación académica, que muy pocas veces se describe en los medios convencionales, pero que hurgando se puede encontrar en el oráculo de Google, salen cosas como sigue:

  • Victor Pérez Díaz. Sociólogo. UNESPA, patronal del seguro privado. Relación con FAES
  • Rafael Doménech. Economista. Ha trabajado para UNESPA y AVIVA compañías de seguros privados. Número dos del servicio de estudios del BBVA. Catedrático de la Universidad de Valencia.
  • Mercedes Ayuso. Economista. Catedrática en Barcelona.
  • Manuel Lagares. Economista. Director General Adjunto de la Confederación Española de Cajas de Ahorros Catedrático en Alcalá de Henares.
  • Ignacio Conde-Ruiz. Economista. Asesor de AVIVA. Colaborador de FAES
  • Miguel Ángel Vázquez Burgos. Tiene escondido el curriculum en Google. Jefe del servicio de estudios de UNESPA y experto de AVIVA
  • Miguel Ángel García. Economista. El director del gabinete económico de CC OO y profesor de la Universidad Rey Juan Carlos. Apoyó el acuerdo.
  • Santos Ruesga. Economista. Catedrático de Economía de la Universidad Autónoma de Madrid. Asesor de la Comisión Europea y el Banco Mundial. PSOE. Se opuso al acuerdo (el único).
  • José Luis Tortuero Plaza. Abogado. Catedrático de Derecho del Trabajo de la Universidad Complutense. PSOE. Se abstuvo.
  •  José María Marín Vigueras. Economista. Catedrático de Economía Financiera por la Universidad Carlos III. Expresidente de la Asociación Española de Finanzas (AEFIN), director del centro de investigación en Economía Financiera (CREF). Es también miembro del Grupo de Asesores Económicos (GEA) y de la Autoridad Europea de los Mercados de Valores (ESMA).
  • José Enrique Devesa Carpio. Economista. Departamento de Economía Financiera y Actuarial. Facultad de Economía. Universidad de Valencia. Galardonado por la fundación Edad y Vida, que incluye a varias aseguradoras.
  • Francisco Castellano Real. Economista. Catedrático de Hacienda Pública por la UNED y jefe de asesoría fiscal de la CECA. Actualmente es secretario Colegio de Economistas de Madrid y asesor fiscal.

Veo con sorpresa que hay 9 economistas, un abogado y un sociólogo. Esto empieza a resultar muy alarmante. Queda al descubierto que las principales decisiones que rigen hoy al mundo las está tomando gentes que se han graduado en esta disciplina, tan lejana de las ciencias exactas. Que el futuro de la sociedad lo puedan decidir estos grandes “expertos” de la economía, ninguno de los cuales siquiera intuyó que este modelo de sociedad se iba al carajo más pronto que tarde, es lo que más preocupante me resulta.

En un mundo ideal, en el que los golfos que nos gobiernan hubiesen querido analizar la situación con algo más de pluralidad y objetividad y unas miras más amplias (amplitud de miras o sentido del Estado suelen llamarlo ellos mismos, cuando se ponen pomposos o necesitan ayuda), yo sinceramente echo de menos algunas disciplinas tales como, historiadores, que pudieran contar a los demás como los imperios y naciones, incluso las más poderosos, suben, llegan a su cenit y se hunden o desvanecen. Echo de menos en el grupo de expertos a filósofos, que ayuden a meditar sobre si el sentido de la vida exige priorizar recortes a ancianos o a otras actividades humanas, en una sociedad tan derrochadora; faltan, a mi juicio, biólogos y físicos o bien naturalistas, que enseñen a los economistas el concepto de límites biofísicos de la Naturaleza y el verdadero sentido de la “sostenibilidad” de la que tanto presumen preocuparse ahora, pero exclusivamente para las pensiones. Noto la ausencia de demógrafos, que puedan decirles que lo que supone el crecimiento de población y sus límites y no sólo el envejecimiento de la misma. No han llamado a matemáticos o estadísticos, para que ayudasen a los economistas a no retorcer con fórmulas infumables la realidad y a ofrecerles ecuaciones más sencillas y accesibles a todos (el bue matemático es siempre elegantemente simple). Faltan médicos, que puedan contar entre los “expertos” lo que supone ser viejo. Por faltar, quizá hasta falte algún psicólogo o psiquiatra, para dar algunas sesiones al resto del grupo y a los que eligieron a los candidatos (alguien los llamó por teléfono y los convocó; queremos el nombre de esa persona también, para preguntarle por su criterio de selección, aunque en cuanto se hurga se ve claramente cual fue), posiblemente muy necesarias. Por haber, habría que haber llamado a algún militar, experto en estrategias, como ha hecho el gobierno alemán o el británico para analizar la crisis energética (y lo que la rondará en los aspectos sociales y de disturbios potenciales), porque en algún momento esto estalla. Hubiese sido muy oportuno contar con algún jubilado o pensionista, que representase a las organizaciones de jubilados y ancianos y les contase como se sienten, por ejemplo, las viudas que ahora cobran 400 euros al mes y además tiene que dar de come al nieto. Dado que ya hemos visto que han llamado a algún  afín a las dos principales organizaciones sindicales, no insistiremos sobre ese particular. Pero podrían haber llamado a algunos trabajadores no sindicados, para variar, ya maduros y de todos los rangos y profesiones, que ven alejarse el horizonte de su jubilación, más que nada, para sentir en el Comité el pálpito del pueblo. Para que no piensen que discriminopor razones de religión, yo hubiese incluído en el lub hasta a un cura, para que aportase la visión religiosa sobre cómo tratar a los ancianos. Podrían haber invitado también a algún político profesional, ya de paso, de los que prometieron electoralmente que no se tocarían las pensiones, para ver si a la vista de las conclusiones, decide hacerse el harakiri o sigue en el chiringuito y no dedicarse a manipular a y a inducir, desde la sombra o desde el tendido, al grupo de “expertos” sobre el objetivo buscado para las pensiones. Podrían haber invitado a algún inmigrante, de los que han estado cotizando y ahora se tienen que marchar de vuelta a su país, antes de que sus aportaciones hayan surtido efecto alguno. También podrían haber incluido a algún otro inmigrante sin papeles, de esos que trabajan en negro para un señorito blanco sinvergüenza y no cotizan y que, por tanto a ellos esto se la trae al pairo este dilema de lo que van a cobrar de mayores, aunque no su propia supervivencia. Y para terminar, podrían haber metido en el Comité a algún parado o matrimonio de parados de larga duración, para que explicase cómo ven ellos su pensión, una vez que ha acabado su prestación y se quedan en blanco a los 46 años, con tres hijos en edad escolar y si están de acuerdo con la fórmula matemática sobre la “esperanza de vida”. Observen que he dejado interesadamente fuera a algún geólogo o ingeniero del petróleo o energético, para que explique claramente a todo el mundo que la energía principal, la energía fósil, está llegando a su cenit y que si no hay más energía a cada año que pasa, no va a haber más crecimiento económico; y que si no hay crecimiento económico (y no hace falta ser economista para saber esto), el sistema financiero tal y como lo conocemos, se va a desplomar (si es que no está desplomado ya y disimulando) y que por tanto, efectivamente es una cuestión de pensar, entre todos y no sólo una casta, cómo nos vamos a tener que ir apañando y qué prioridades habrá que considerar (y no sólo las pensiones, sino hasta los salarios de los futbolistas de primera o de los de los señores diputados) en la cuesta abajo desde la cumbre del derroche en que hemos vivido en algunos países privilegiados del Occidente rico, antes de tocar las cosas de comer, que deberían ser las últimas.

En fin, que veo el asunto vergonzosamente manipulado por la casta de economicistas devenidos en “expertos” en hacer lo necesario para que resulte lo conveniente. Y por eso no me he podido aguantar.

Pedro Prieto.

8 de junio de 2013


21 comentarios on “Sobre cómo elaborar un comité de “Expertos””

  1. Reblogged this on ASSEMBLEA VINARÒS and commented:
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  2. Jan Svenson dice:

    De la lectura detenida de tan larga exposición he sacado una claras conclusiónes.
    1.- El autor salva al PSOE de una manera muy sutil del devenir del comite ” Uno se abstuvo y el otro votó en contra”. !Que buenos son los del PSOE!
    2.- En ningun momento evalua la realidad de las pensiones, por ejemplo pregunto yo :
    ¿Es justo que un pensionista tenga una pensión de 36.000 euros al año , cuando los profesionales actuales no pasan de 20.000 currando?.
    ¿ No se podrian establecer unas pensiones de alrededor de 1000 euros, que permitirían vivir a dos personas, sin ningun tipo de lujos, pero bien alimentados y recogidos? Muchos trabajadores actuales estan en este nivel y tienen cargas de hijos
    Hoy en día el promedio creo recordar que esta en los 850 euros , dicen, aunque pienso que es mucho mas alto, pues en este total deben de estar las pensiones “subvencionadas”
    3.- De la inmensa gama de ingenierías que se desarrollan en este pais, solo salva a los ingenieros del petroleo como “útiles” para consultar y aportar ideas al Comite de Expertos, y eso que en España es una gota en el mar de las técnicas los ingenieros de esa especialidad, pero ……

    • Respecto a las conclusiones:

      1. El autor no salva a ninguno de los “expertos”, ni sutilmente ni descaradamente. En el artículo dice claramente que lo lo que trata de hacer la prensa del pesebre y del abrevadero al ofrecer los currículos y lo que han intentado es precisamente que nos centremos en clasificar a los “expertos” por ello, pasando por alto la presencia cuasi monopólica de economicistas (también llamados economistas de pro o con pedigrí)y los criterios que ha elegido el que (o la que) los ha nombrado, como si los que no fuesen economistas no tuviesen nada que decir sobre el futuro de 46 millones de españoles. De forma que lo primero que ofrezco en este artículo de los “expertos”, es la profesión original (en negrita, para diferenciarla de lo demás), y lo de si son del PSOE o son del PP, es lo que critico hace esaos medios controlados para desviar la atención. Para más INRI, me pareció lamentable la postura del Secretario General de la UGT, que critica los acuerdos alcanzados, pero sigue reconociendo que es un comité de “expertos”; es decir, les da marchamo de legalidad para decidir algo, porque son “expertos”. Yo hago justo lo contrario y lo hago sin distingos partidarios y dejando clarito que el PSOE no es un partido de izquierdas. Espero que ahora quede más claro al lector.

      2. El lector no debe conocer bien mis numerosos escritos en Crisis Energética. Me duele ya el alma de decir, una y otra vez, que para alcanzar la justicia redistributiva, esa de que tanto hablan los “expertos” (ellos sólo hablan de justicia redistributiva de esa cosa que llaman “intergeneracional”, pero no curiosamente “justicia redistributiva interclasista” o “internacionalista” (los seres humanos sufren no solo en España y muchas veces a consecuencia de lo que hacen militares o emrpesas o ciudadanos españoles en el extranjero), como por ejemplo, que se le confisquen a los banqueros golfos sus cuentas no declaradas en Suiza y sus patrimonios salvajemente elevados y se redistribuyan) no sólo hay que mirarse en el ombligo nacional de un país que como todo país capitalista, intenta expoliar al máximo al resto de países que se dejan (y además es tan pazguato, que a su vez se deja explotar mansamente por los países capitalistas más poderosos). A esto se le llama en marxismo “intercambio desigual” y se da en cascada de países más ricos a intermedios y de ellos a los más pobres. En varios gráficos que lamentablemente por la parálisis de la web de CE no puedo reproducir, dejo muy claro que Norteamérica tiene un promedio de ingresos entre cinco y diez veces superior al promedio mundial y Europa (estando España en ella y ligeramente por debajo del promedio) tiene entre tres y seis veces más que el promedio mundial. Por tanto, una buena justicia redistributiva sería reducir los ingresos de todos los españoles (empezando por los que más ganan, obviamente) hasta reducirlos, como mínimo a la mitad de toda la masa salarial actual. No se quienes son los “profesionales” actuales. Si quienes trabajan, es decir, los trabajadores, que todos tienen “profesión”, pero si el promedio está por debajo de las pensiones más altas, por supuesto que hay que igualar a todos. Como ya he dicho que para alcanzar una aceptable justicia redistributiva completa, Europa debería bajarse a menos de la mitad de su nivel actual, seguramente el nivel de 1.000 euros sería ya muy alto, si es que verdaderamente quiere promover la “justicia redistributiva entre todos los ciudadanos (y no solo entre pensionistas y trabajadores en activo de un solo país). Esto nos lleva a la interesante cuestión, de que con su propuesta, el lector parece ser socialista de los de antes, al que le placería que todos ganásemos lo mismo, principio con el que básicamente estoy de acuerdo, siempre que se respete el otro principio marxista de “cada cual según su capacidad y a cada cual según su necesidad”. Eso satisfaría también su sana preocupación de asegurar cubrir los mínimos de los que tienen cargas de hijos, aunque como yo también creo en la necesidad de reforzar los vínculos familiares, creo que las cargas familiares se deberían contar no solo para los padres con hijos, sino también con abuelos, que son también de la familia, o discapacitados o parados (si es que los hay) e incluir a los varios millones de mujeres que trabajan muy digna y anonimamente sólo en sus casas. Y este procedimiento marxista respeta ese principio de igualdad según la necesidad, mucho mejor que el actual sistema, al que no le tiembla el pulso para los deshaucios de personas muy desvalidas o para ser tan tolerante e indulgente con golfos, políticos delincuentes, princesas chorizas o banqueros desalmados. Así que en este sentido, bienvenido al club.

      3. En primer lugar, cuando meto a otras profesiones que no han sido llamadas por el “llamador” (o “llamadora”) a formar parte del Comité de “expertos”, no lo hago para salvarles, sino para condenar al golfo que ha hecho esta preselección de forma interesada. Creo que eso queda claro si se lee bien, sea de forma sutil o de forma directa. Lamento no haber incluído a otros ingenieros, aparte de los ingenieros del petróleo. Puse a estos, porque aunque yo soy de telecomunicación, nunca me he sentido marginado por no haber puesto a los de esta profesión y porque se trata de una página llamada Crisis Energética, donde venimos, diciendo, desde 2003, cuando muchos se reían de los anuncios de crisis inminente, que estaba llegando el cenit de la producción mundial de petróleo (ocurrido según la AIE en el 2006, para el petróleo regular convencional y ya casi con seguridad sobrepasado en la actualidad la producción mundial NETA de petróleo), con lo cual, creo que está bien traído, porque sólo algunos de los geólogos e ingenieros del petróleo que menciono, han mostrado tener perspectivas razonables de previsibilidad al informar con antelación suficiente, que esto se veía venir y que había que empezar a redistribuir. Cosa, que como he dicho claramente en el informe NINGUNO de estos “expertos” tuvo ni la más pajolera idea, hasta el 2007, de lo que se avecinaba. Para ser tan grandes “expertos” vaticinando el futuro, lo hicieron muy mal en el pasado ¿verdad? El Protocolo de Uppsala o el de Rimini, firmados por miembros de ASPO, son dos ejemplos de advertencia previa y muy juiciosa de lo que se avecinaba, proponiendo ajustar la economía de forma voluntaria y por adelantado, a la previsible y bastante bien conocida tasa de caída de la producción de energía (que es la capacidad de realizar trabajo; nota bene para los ingenieros que se olvidan de este principio). Protocolos, que, como es natural y era lamentablemente de esperar, el resto del mundo, empezando por sus gobiernos, creyentes todos ellos en el crecimiento infinito, se han pasado por el arco del triunfo. Y de aquellos polvos (mal echados) vienen ahora estos lodos que nos van a arrasar, porque andamos a cuarenta de mayo y con el sayo puesto. De todas formas, si el lector quiere, puedo ampliar, con mucho gusto, las profesiones que podrían haber sido llamadas a consultas para decidir el futuro, no sólo de las pensiones, sino de todo el país.

    • Quema2 dice:

      Punto 2. Lo justo es cobrar por lo cotizado. Si ha cotizado por 36 debe recibir 36.
      La prestación debe incrementarse en el IPC puesto que es lo que se incrementan anualmente las cotizaciones.
      Las pensiones son una deuda del estado, que debe pagar el gobierno de turno, tan sagrada como la deuda pública.
      Lo de vivir dignamente dos personas con mil euros es una broma y un desconocimiento absoluto de las necesidades de un jubilado
      ….

  3. Carlos de Castro dice:

    9 economistas, una abogado y un sociólogo. 10 hombres y una mujer. Ejemplos preciosos que me recuerdan a las crisis de hace 4 o 5 siglos, cuando el Rey de turno se valía de astrólogos hombres para tomar decisiones.
    Recuerdo que Kepler y Brahe se quejaban de tener que vivir de la astrología en vez de la astronomía. Ahora, la única diferencia es que ni siguieran se quejan; quizás porque a diferencia de los primeros astrónomos, la mayoría de economistas actuales no saben que su “ciencia” no es más que astrología barata.
    Por supuesto, hay Kepler y Brahe entre los economistas (algunos de la Economía Ecológica), pero nuestros “reyezuelos” actuales ni siquiera quieren valerse de ellos.
    Hemos ido para atrás.

    • Renaissance dice:

      Es que parece que hay que ser economista para ver el elefante en la habitación: No hay suficientes cotizantes para pagar a los jubilados ni actuales ni futuros.

      Todo lo que le quieras añadir, es retórica de mierda. Meteremos a un historiador en el comité, para que nos cuente “como los imperios y naciones, incluso las más poderosos, suben, llegan a su cenit y se hunden o desvanecen“. Que bonito ha quedado, pero ahora en serio, para qué mierda un historiador?

      El diseño del sistema público de pensiones es cosa de economistas, igual que el diseño del motor de explosión de un coche es cosa de ingenieros, o metemos un historiador para qué nos cuente también la soplapollez de los imperios?

      La economía es muchas cosas, pero no una peudociencia, lo que ocurre es que muchos individuos creen que la economía debe poder predecir, cosa que es imposible.

      • Pedro Prieto dice:

        Un poco agresiva parece la retórica del señor Renaissance. Qué triste tiene que resultarle a un economista darse por vencido porque un sistema social que tiene (en cifras gordas) unos 16 millones de trabajadores activos ocupados, no pueda pagar, con su esfuerzo de trabajo, el mantenimiento vital mínimamente digno, de 9 millones de jubilados, además, claro está, de mantener a los restantes ciudadanos no ocupados que incluyen parados, amas de casa, niños y discapacitados. En total, la última vez que hice las cuentas con los datos del INE, salían a 1 activo ocupado por cada 2,7 ciudadanos. Es decir, que cada trabajador activo tiene que hacerse cargo de sí mismo y de 1,7 personas más. Y el gran especialista en ver elefantes en habitación que los demás, al parecer no vemos, concluye que esos ratios son insostenibles. Esto me suena de haberlo oído en algún lugar; déjenme recordar….sí en unos dos millones de artículos de expertos economistas y de locutores de telediarios.

        Lo más curioso, es que esta imposibilidad de que los trabajadores activos ocupados mantengan a los jubilados, se da en una sociedad que dispone de grandísimos avances técnicos o tecnológicos y máquinas para realizar trabajos mecánicos que suman un total de más de 2.000 millones de caballos de potencia (unos 49 caballos per capita; unos 200 caballos de potencia para una familia de 4 personas de promedio), cuyos motores de todo tipo (combustión interna y eléctricos) consumen unos 140 millones de toneladas equivalentes de petróleo al año. Todo esto, se supoone que para ayudarles a realizar las tareas productivas necesarias para el mantenimiento de una vida digna para todos.

        Y claro está, los palurdos que no vemos elefantes en habitaciones terminamos preguntándonos…¿y para qué MIERDA (por usar la malsonante expresión de Renaissance) hemos construido esta modernísima, mecanizada y tremendamente tecnológica sociedad, si un currante no puede mantener a 1,7 conciudadanos, además de a sí mismo? Lo digo, porque recuerdo que hace apenas tres generaciones (para eso valen a veces los aquí despreciados historiadores) mis abuelos mantuvieron durante unos años, con apenas un burro y una yegua, a cinco hijos, a mis bisabuelos y a una hermana cojita, sin tanto avance y con apenas la fuerza de sus brazos y sus animales. Es decir, unos dos activos ocupados (si encima consideramos a mi abuela como ama de casa o improductiva, según el INE, sería un sólo trabajador activo ocupado, mi abuelo, alimentando y manteniendo a diez. O por decirlo de otra forma, y considerando a la abuela como productora, uno manteniendo a cinco. Y ahora este premio Nobel de Economia nos dice que es elemental que 16 (millones de trabajadores activos ocupados) no pueden alimentar a 9 (millones de jubilados) más, no ya a 30 de conciudadanos teóricamente inactivos. Es decir, en el peor caso, uno activo y ocupado manteniendo a 2,7. ¿No es enternecedor el nivel intelectual de este especialista en que los especialistas se ocupen exclusivamente de su especialidad?

      • Yo llevo años haciéndome cargo de mis padres y mi hermana, sin problema; será que no soy economista.

      • Quema2 dice:

        Renaissance, no puedo responder, dado que tu escrito no contiene ningún argumento, aunque si una afirmación sorprendente, la imposibilidad de una ciencia determinada de predecir.
        Pero si quiero recordar que el pago a los jubilados actuales es una obligación contraída por un pacto, llamado de Toledo, en el que el estado debe pagar una cantidad acordada y un incremento anual del IPC a cambio de unas cotizaciones determinadas. Se podrá pactar otra cosa para los jubilados futuros, teniendo en cuenta lo cotizado antes y después de dicho pacto. Por tanto, en mi opinión, sobran las llamadas a la solidaridad intergeneracional o juegos de palabras como “este es un sistema de reparto” o similares. Si un gobierno no cumple con los jubilados, los está estafando.

        En cuanto a los “expertos” me choca el “escaso” análisis en incrementar los ingresos. Echo de menos un grupo de expertos del gobierno para combatir el fraude fiscal, por ejemplo, o para combatir la corrupción. Para dar ejemplo, no crear estos grupos y utilizar los miles de asesores, al menos para que no se aburran tanto.

        Otra cosa sería la solidaridad de los jubilados con el resto de la sociedad, pero esto es otro debate.

      • Renaissance dice:

        A Pedro Prieto:

        1º Querido Pedro Prieto. A usted le parece muy lijera la carga de 2,7 pasivos por cada trabajador. ¿En qué se basa para emitir dicho juicio? En la gramática parda, que es lo que hace. Yo le voy a dar un par de numeritos más: Efectivamente, hay 16millones de trabajadores, pero descuenta los 3 millones de funcionarios, ya que estos son mantenidos directamente con los impuestos de los otros 13millones. Con lo cual, de 2,7 nada, cada trabajador activo mantiene a 3,5 más o menos, es una proporción salvaje. Y no hago juicios de valor, sólo veo los numeritos: La seguridad social está liquidando el fondo de reserva a marchas forzadas para pagar las pensiones, y además, el gobierno ha tenido que poner otros 3500millones este año. Y por si fuera poco, para mantener la estructura funcionarial, el estado se endeuda a un ritmo de 100.000 millones de euros al año. No será que esos 3,5… cargan más de lo que dices? A ver si ahora nos va a parecer que la tasa de paro del 27% es baja, si podemos mantener un 60% sin despeinarnos! Sólo puedo felicitarme de que los individuos como tú no gobiernen, gracias a dios, algo bueno hay en este país.

        2º Habrá grandísimos avances ténicos, cosa que ni es relevante ni me interesa. Lo único que sé, y lo único que es relevante, es que los “derechos adquiridos” (una expresión nefasta) del actual sistema de pensiones no son sostenibles con las actuales niveles de ocupación y demografía. Que haya 20 mil millones o 80 trillones de no-sé-qué caballos de potencia es una irrelevancia total. Podemos eliminar todos los coches e ir a pié, y el resultado? Aún peor, un sistema mucho más insostenible ya que no generará la producción necesaria. Por cierto, España no tiene fuentes de energía fósiles. Así que las tenemos que pagar con dinero, y esa es la única vara de medir que es relevante para el caso. Los caballos de potencia déjatelos en casa.

        3º Hace tres generaciones no habían pensiones tan generosas. De hecho, caballero, si igualáramos las pensiones de hoy a los salarios de hace tres generaciones y con los servicios públicos de hace tres generaciones, incluso teniendo en cuenta la inflación acabaríamos de un plumazo con el problema de la sostenibilidad del sistema. Bien, no? Es lo que propones, es una medida a tener en cuenta, aunque el comité de expertos, que aunque te pegues el moco, saben más que tú del tema, han considerado que sería mejor una adecuación más suave de las pensiones a la salud de la SS, y han propuesto una fórmula, la cual no tiene complicación si tu formación supera la primaria, claro está. Traeme a un historiador para que me diga cuantos kilos de hierba comía su yegua, y cuantos comía su señora hermana (que para ti, al parecer, son equivalentes). También sería una solución óptima: comernos la hierba del campo, bajamos el sueldo a los jubilados un 80%, y para que puedan comer los sacamos a pasturar a los jardines. Triple ahorro, nos ahorramos en jardineros, en pensiones y en comida. Incluso, nos ahorraríamos los millardos de caballos de vapor de-no-sé-qué tractor y transporte. El milagro de la gestión decimonónica , que podría darnos lecciones a los mariquitas del siglo XXI, que sólo tienen que mantener a 1,7 y se quejan. Qué escaso nivel intelectual el de los economistas estos ! Que llamen a mi abuelo con la burra !

        Lo dicho, gracias a dios no gobernáis, y no gobernaréis nunca, y con eso me quedo aliviado.

      • A Pedro Prieto:
        Señor Renaissance:
        Si ha leído con un mínimo de detenimiento, he explicado perfectamente por qué la carga de 1,7 pasivos por cada trabajador activo no me parece nada del otro mundo. Por tanto, huelga su pregunta retórica sobre en qué me baso para emitir su juicio. Es usted el que tiene que demostrar en qué se basa para decir que 1 trabajador activo ocupado no puede permitirse mantener a 1,7 personas pasivas (no 2,7 como usted ha calculado erróneamente, parece mentira que un economista de su altura tenga estos deslices), además de cuidarse de sí mismo. Observe: 16/46 =2,87 o por decirlo de otra forma un trabajador activo-ocupado debe mantenerse a sí mismo y a 1,87 inactivos, no a 2,87. (mi cifra de 1,7 ó 2,7 era con los datos del INE de hace 6 meses)
        Si desea mantener una relación constructiva, le agradeceré que en adelante se abstenga de realizar ataques ad hominem (gramática parda, ¡que cosas!).
        Ahora vayamos a los dos “numeritos” que me da para ilustrar mi ignorancia supina.
        Quitemos 3 millones de funcionarios, que al parecer no tienen derecho tampoco a la vida o son cargas inútiles. No se si soy un lince si intuyo que usted no debe ser funcionario (por ejemplo, médico o señor que le atiende en la ventanilla para informarle sobre le pago del IRPF si tiene una duda o bombero o ATS o policía que protege su ciudad o conductor de ambulancia). Pero aún así, sigamos.
        Ya solo son 13 millones los que son “productivos”, frente a 46 millones del total. Eso da un ratio de 13/46 =1/3,5 o por decirlo de otra forma, ya que parece ser usted economista y saber hacer cuentas, 1 activo ocupado por cada 2,5 personas más inactivas (de nuevo, se vuelve a equivocar, no es como dice que cada activo tenga que hacerse cargo de 3,5, sino de 2,5 inactivos. ¿Dónde le han enseñado matemáticas?) A eso lo considera usted una “proporción salvaje” y no sabe lo mucho que ha acertado. Sin ir más lejos, las tribus verdaderamente salvajes (y para eso están los antropólogos y los historiadores que usted parece despreciar tanto como a los funcionarios) como los indios amazónicos o los incas en los Andes o las muy diversas tribus africanas, sin una sola máquina ni consumo de energía fósil a su disposición, son capaces de mantener sus respectivas civilizaciones (salvo los numerosos genocidios que les han causado los “civilizados” occidentales) con ratios de activo-ocupado sobre inactivos (considerando en ellos a las amas de casa, los niños, los ancianos y al chamán).
        Luego sale usted con un aluvión de cifras sobre endeudamientos de un nivel de deslavazamiento verdaderamente sorprendente, que no voy a entrar a analizar si usted es incapaz de analizar el bulto y el contexto general.
        Al final su conclusión es que quizá los 3,5 (que son 2,5)…parecen “cargar más de lo que digo”. Muy bonito. Eso al parecer, no es gramática parda, sino ciencia exacta. Y encima concluye que estoy contento con un 27% de paro y que pienso que podemos llegar al 60% sin despeinarnos. Otro lamentable juicio de valor que no se puede extraer de una lectura de mis comentarios ni de mi texto. Finalmente, se felicita de que individuos como yo no gobiernen, como si yo tuviese muchas ganas de gobernar. Incluso desde el punto de vista gramatical, la cuestión no deja de ser tremenda. Ponga ligera con “g” y si empieza a tratarme de usted, termine tratándome de usted y no de tu en el texto, aunque no soy nada exigente en el tratamiento formal, pero sí lo suelo ser en el tratamiento real. Esas cosas se aprenden en primaria, se lo digo por la arrogancia con que me achaca no haber pasado de este nivel.
        Si finalmente no considera relevante ni le interesa saber o comentar nada de la tecnología, las fuentes de energía que utilizamos y consumimos y los medios que hoy tenemos, teóricamente para ayudarnos a resolver problemas o para realizar tareas con las que encargarnos de nosotros mismos y de los demás que no pueden hacerlo, creo que tenemos poco que discutir ya.
        Hace tres generaciones y hace mil generaciones, el problema de los seres humanos ha sido vivir y hacerlo en comunidad, con un mínimo de dignidad, ayudándose unos a otros con lo que en cada momento tenían, no segmentar nunca los problemas diciendo hoy que sobran viejos o que cobran mucho los viejos, mañana que sobran o que cobran mucho los funcionarios y demás segmentaciones interesadas. Si hoy, con los medios existentes, el ratio de activos ocupados frente a inactivos es peor que hace dos mil años, a pesar de todos los avances, seguramente eso obliga a cualquiera a plantearse hacia dónde vamos (TODOS, no el sector bajo ataque del poder financiero en cada momento) con esta civilización moderna. A usted, al parecer, a lo único que le mueve es a meter mano a los viejos o a los funcionarios. Curioso que habla al final de la “sostenibilidad” del sistema, si seguimos manteniendo a los viejos como hasta ahora (curioso esa insistencia con los jubilados. Hay otro lector que le ha invitado a meter mano a otros sectores de la sociedad, si hay que bajarse de la burra del consumo, a ver si se le ocurre alguno, además de los funcionarios), cuando dice por otra parte que no le importa ni le parece relevante ni le interesa la tecnología que es la que está precisamente arrollando el planeta. Claro que a una persona que confiesa que el dinero es la única vara de medir, no creo que se le pueda pedir mucho más.
        Respecto a historiadores que sepan los kilos de yerba ( o paja o cereal) que come una yegua y el rendimiento en trabajo mecánico que da, hay bibliotecas enteras sobre el tema y no sólo de historiadores, sino de expertos agrónomos, de veterinarios de, ingenieros y muchas otras profesiones que pueden calcular con mucha precisión hasta lo que comía no sólo su señora hermana, sino hasta su señora madre (de la yegua, supongo), por responder con precisión a la boutade que ha lanzado como colofón.
        Creo que ya está todo dicho.

    • Renaissance dice:

      Querido PEdro Prieto:

      Habrán toda clase de funcionarios, pero todos tienen en común que su sueldo sale de mis impuestos, aunque yo no use esos servicios públicos, me obligan a pagarlos igual. Así que no lo dudes, son clase pasiva tanto como un jubilado y hay que descontarlos. No es que tenga mala consideración sobre los funcionarios, constato una simple verdad: Los funcionarios están mantenidos por el sector privado. Y sin el sector privado, los funcionarios se mueren de hambre.

      Sobre tu insustancial debate sobre si es 2.87, 1.7 o qué. No se me ocurre nada más trivial en qué perder el tiempo, el caballero que trabaja también tiene que mantenerse, porque del aire no vivirá, así que no son 2,5 los que mantiene su sueldo, son 3,5.

      Y me vuelves a poner de ejempo a las tribus del amazonas, antes me ponías a su señor abuelo con la burra y ahora a las tribus del amazonas. Ya hemos involucionado todo lo que podíamos. Y la contestación obviamente, es la misma: Si bajas el nivel de vida a 0, el ratio de dependencia puede subir a 60, 500 o 7 millones. Qué no entiendes amor? Qué dificultad hay en entender esto? Los jubilados modernos quieren agua corriente, luz, ropa, electrodomésticos, jugar al dominó en el bareto. Y eso tiene un coste que no cae del cielo. Los jubilados del paleolítico les bastaba con ponerse un taparrabos, beber de charcos mugrientos, encender un fuego de vez en cuando y cosas así, y para eso no requerían pensión de ninguna clase.

      A lo mejor usted prefiere la vida del jubilado del paleolítico, en tal caso no tengo nada que objetar, póngase el taparrabos y váyase al amazonas a vivir comiendo plátanos e insectos. Y por dios, llévese a los que piensan como usted, así higienizamos el país un poco y aliviamos el ratio de dependencia (eres funcionario😉 cierto?).

      Usted dice que podemos suportar perfectamente un ratio de dependencia del 3.5, te recuerdo que los parados son población dependiente como los jubilados. Yo sólo expongo la consecuencia de eso, con un 60% de paro aumentamos la población dependiente a 5 o más, y así nos equiparamos totalmente con las tribus paleolíticas del amazonas, que al parecer es tu ideal de sociedad. Espero que ningún funcionario de la UE lea esto y lo tome en serio, porque nos echan de la unión ipso facto😦.

      Hablo de jubilados porque el objeto del post es la reforma de las pensiones. Podría haber citado a cualquier otro colectivo dependiente.

      Nadie dice que sobren viejos, lo que digo es que el sistema de pensiones es insostenibles en la forma actual y hay que reequilibrarlo. De nuevo, qué no entiendes de esta obviedad luminosa? Qué hay de dificil en ello? Si hasta los zotes de comisiones obreras lo han entendido y han votado a favor, no creo que la cosa entrañe especial dificultad de comprensión.

      • Renaissance:
        Mi primera recomendación es que aproveche los numerosos cursos de verano para inscribirse en alguno de gramática, ortografía y redacción.
        Por partes:
        Los funcionarios tienen un sueldo que sale de los impuestos de todos, incluyendo los suyos propios (a eso se le llama en física realimentación), no sólo de los suyos. Y lo que no dudo es que si usted es alguien en esta sociedad, es porque hay una infraestructura que se ha creado y unos servicios que se pueden prestar, en gran parte, porque hay un Estado con sus funcionarios dentro atendiendo a tanto individuo que se cree el rey del mambo por trabajar en el sector privado. Sin servicios médicos, sin asistencia policial, sin jueces que (con todos sus enormes defectos) le protejan en caso de expolio o daño en los tribunales; sin conductores de Metro, sin ejército (a estos incluso algunos los encuentran utilidad social), sin recaudadores del IVA, sin funcionarios que vigilen que las empresas privadas no contaminan o no exceden los límites de construcción asignados; sin funcionarios de agricultura que exijan que lo cultivado se corresponde a lo declarado; sin obras públicas por las que transita para ir a su trabajo (privado, por supuesto), sin ingenieros del Ministerio de Industria que regulen como tiene que llegar a casa la electricidad a 46 millones de españoles, ni usted ni nadie del tan cacareado “sector privado” podrían mover un dedo. Todos nos necesitamos a todos y por tanto, despreciar a tres millones de funcionarios porque “yo los pago” o porque “no producen” es un insulto gratuito y vejatorio hacia ellos. Ellos producen lo mismo que usted, aunque sus prestaciones y servicios usted no los reconozca. Y usted tiene salario, porque usa las infraestructuras del Estado, si no, estaría como los indios que tanto desprecia y a los que tanto minusvalora.
        Habrá (no habrán) toda clase de funcionarios, como hay toda clase de trabajadores del sector privado y como hay toda clase de empresarios. Por ello, no tiene ninguna autoridad para tratarlos como los trata. Sin el sector público, el que se moriría de hambre, si es que alguien se tiene que morir de hambre, es usted, por lo que la situación es, cuando menos, recíproca. A eso se le llama en sociedad estar interrelacionados y ser necesarios unos para otros. Eso son los esfuerzos de la colectividad en beneficio mutuo, así que no me venga ahora otra vez más, a discriminar y a vejar a sectores enteros de la sociedad a la que pertenece. Discrimine a los que son inútiles en todas las funciones (públicas y privadas), no a sectores enteros de población. Sólo para darle un pequeño ejemplo reciente, la siguiente noticia de hoy mismo en el diario El País:
        La brecha entre lo que declaran autónomos y asalariados se dispara
        Datos del Ministerio de Hacienda. El 90% de las declaraciones de Renta son de asalariados. Obviamente, ninguno de los jubilados y de los funcionarios que tienen obligación de declarar, se escapa a este criterio. Y son un elevado porcentaje de ese 90%. Por el contrario, los autónomos (la esencia del sector “privado”) y los “emprendedores” (la quintaesencia de lo que promueve el actual gobierno) sólo son el 10% de todos los declarantes. Lo llamativo es que además, los autónomos declaran en promedio nacional, un 50% menos de ingresos que los trabajadores por cuenta ajena, en los que hay que incluir a funcionarios y pensionistas. Eso considerando que los autónomos contratan a muchos trabajadores por cuenta ajena que se supone deben ganar menos que el contratador.
        La propia Hacienda reconoce que 7 de cada 10 contribuyentes que ganan más de 150.000 Euros al año son empleados y que cuando un autónomo alcanza esos niveles, se busca sociedades interpuestas para reducir la factura fiscal. ¿Usted ha oído en alguna parte que esos “expertos” economistas, esos “sabios” se hayan planteado ni siquiera de lejos meter más mano, no solamente a los pensionistas o a los funcionarios, sino también a las SICAV y demás sociedades interpuestas para aumentar la recaudación? Yo no. Parece que tenían el objetivo ya prefijado a la hora de ver qué cosas hacen “sostenible” un sistema” y cuáles no se pueden sostener ¿verdad?

        Respecto de su comentario:
        “Sobre tu insustancial debate sobre si es 2.87, 1.7 o qué. No se me ocurre nada más trivial en qué perder el tiempo, el caballero que trabaja también tiene que mantenerse, porque del aire no vivirá, así que no son 2,5 los que mantiene su sueldo, son 3,5”,
        veo que sigue sin reconocer que ha metido la pata hasta el corvejón y que no reconoce su fallo elemental que no cometería alguien de primaria. Y vuelve a salir con barbaridades numéricas para intentar borrar su absoluta falta de conocimientos matemáticos mínimos. El ratio de dependencia de los activos frente a los pasivos jamás podría subir a 60, 500 ó 7 millones como sugiere de forma estrambótica, rematado con ese incongruente: “qué no entiendes, amor?” de sarcasmo huero, al que falta la interrogación inicial y algo más de sentido narrativo.
        Se sigue escapando de la pregunta que formulé: si hoy, con toda la tecnología y la maquinaria existente ( más de 2.000 millones de caballos de potencia en España quemando más de 140 millones de Tpe al año para moverlas) y su fabulosa capacidad de trabajo y actuación, una activo no puede mantener a 2 ó 3 pasivos como se hacía en la época de las cavernas, ¿para qué demonios hemos inventado las máquinas? Y si la respuesta es que TODOS (no sólo los jubilados) queremos agua corriente, luz, ropa, electrodomésticos y jugar al dominó en el bareto (eso hacía mi abuelo y no tenía máquinas), pues los grandes “expertos” económicos, tendrán que sentarse a pensar, no sólo como se le saca la manteca a los abuelos, sino que cosas, en general, hay que cambiar en este sistema para que TODOS sigamos teniendo una vida digna. A eso se quería referir el artículo original, como bien ha señalado algún lector. A mi se me ocurre, por ejemplo, que deberían plantearse si es lógico que los accionistas sigan ganando dinero sin trabajar y sin límite legal alguno a esas ganancias. Por ejemplo, el señor Bárcenas dice que había ganado varios millones en un puñado de operaciones en apenas meses. Se me ocurre que quizá las eléctricas no deberían ganar tanto dinero en España como para haber acumulado riqueza para irse a invertir en otros países en Latinoamérica (obviamente, para seguir engordando sueldos de directivos y dividendos de accionistas sin límite alguno). Se me ocurre que quizá saldrían más recursos para la sostenibilidad del sistema, si un sistema impositivo que no se conformase con sacar a Botín, cuando se descubre que tenía 2.000 millones de Euros en Suiza sin declarar y arregla el asunto pagando 200 millones a Hacienda (un 10% cuando a los trabajadores activos, sean funcionarios o por cuenta ajena del sector privado) les están sacando hasta el 45% en cuanto llegan a los 60 ú 80.000 Euros al año. O si a ese tipo llamado Amancio Ortega, al que Forbes atribuía hace poco haber aumentado su patrimonio en el último año 25.000 millones de dólares, mientras su multinacional va contratando empresas esclavistas cuyos edificios se derrumban dejando miles de esclavos dentro, no podría contribuir algo más para estabilizar el sistema. ¡Vaya, parece que a ninguno de los “expertos” que tanto han estudiado las pensiones de los ancianos, no se les había ocurrido. Muy al contrario, lo más que se le ocurre a Hacienda es reclamar a este elemento unos 33 millones por cosillas olvidadas de 2001 a 2003. ¿Ve? No sobran o son inútiles todos los funcionarios. Aquí puedo coincidir con usted en que quizá sobre el Ministro de Hacienda, los directores generales y algunos inspectores conniventes, pero no todos los funcionarios de Hacienda en su función recolectora de recursos excesivos. Quizá sobran también dirigentes políticos incapaces de legislar para meter mano a estos golfos o para meter mano con nuevas, mucho más simples y mucho más efectivas leyes al gran capital o para declarar a los paraísos fiscales Estados canallas en serio y juzgar y condenar in absentia a François Hollande y al obispo de la Seo de Urgel por ser copríncipes de un Estado canalla, como Andorra. O a Alberto de Mónaco por lo mismo. Claro, que esto se me ocurre a mi, por no ser economista “experto” como parece usted ser. Dadas mis escasas o nulas posibilidades de llegar a un cierto poder mínimo, no sólo debe usted estar contento, sino estos tipos que representan a estos Estado canallas también y los que resuelven sus fraudes milmillonarios pagando un 10% a toro pasado, también pueden estar muy contentos.

        Luego suelta otro exabrupto gratuito, que no me parece de recibo:
        “A lo mejor usted prefiere la vida del jubilado del paleolítico, en tal caso no tengo nada que objetar, póngase el taparrabos y váyase al amazonas a vivir comiendo plátanos e insectos. Y por dios, llévese a los que piensan como usted, así higienizamos el país un poco y aliviamos el ratio de dependencia (eres funcionario😉 cierto?).”

        En este debate, el único que está introduciendo la basura del insulto gratuito (mi marcha “higienizaría” el país) es usted. Esto ya raya en la provocación, que es el paso previo del falto de argumentos para recurrir al último: ¡pues no va y me censura! ¡Vaya un demócrata!” de todo troll, por utilizar la jerga informática moderna. Cuide el lenguaje y cuide las formas. Y además, se equivoca en sus supuestos: no soy funcionario, aunque aprobé unas oposiciones con el número 1 en 1986 a la Dirección General de Telecomunicaciones. Nunca me incorporé y he trabajado 42 años en el sector privado cotizando desde el primer día al máximo de la tabla en cada momento, incluyendo los muchos años trabajados en el extranjero.

        Por hoy ya está bien. Tenga usted un buen fin de semana.

      • Agente T dice:

        Buenas y espléndidas tardes de domingo.

        Empezando por lo insustancial. Es gracioso que me eches en cara la ortografía (no puedo criticar el contenido, ergo critico el continente), como si tú no tuvieras, sólo que tus faltas son del tipo que no detecta el corrector (por ejemplo, el pronombre reflexivo “se” por el verbo “sé”). Qué haríamos sin el corrector del word ! (no he puesto la exclamación de inicio!! jajajaja la policía de la RAE vendrá a detenerme).

        Nadie le debe nada a ningún funcionario, es enternecedor que creas que las cosas funcionan porque hay funcionarios. Es igualmente enternecedor que creas que si no hubiera un funcionario regulando el sector eléctrico no tendríamos luz, dan ganas de acunarte y darte el biberón. Probablemente, si no hubiera habido funcionarios legislando con los pies, ahora mismo no tendríamos el monstruoso déficit de tarifa que tenemos por culpa de las subvenciones a las renovables (el año pasado el déficit de tarifa patinó hasta los 5000millones). Eso lo pagamos nosotros, por mor de los funcionarios que se ponen a arreglar el mundo a golpe de decretos.

        Sobre las obras públicas, esto tiene además especial gracia. Hay un puñado de autopistas privadas en Madrid que han sido llevadas a la quiebra, conscientemente, cuando a algún ministro de fomento se le ocurrió hacer en paralelo autopistas públicas. El resultado es que ahora se tendrá que rescatar a esas autopistas privadas, y no saben como deshacerse del papelón. Funcionarios armando jaleos, en su salsa. No creas que los servicios que ahora monopoliza el estado no existirían, alma cándida, existirían, obviamente.

        Y en este último post has demostrado lo que ya sospechábamos, que detrás de todo campeón de la ecología, hay agazapado un marxista, además verboso, de dialéctica fácil. De los que siempre ha habido en este país y en muchos otros. Con las mismas ideas tópicas y banales de siempre ( …que si este tiene no sé cuantos millones… que si aquel cobra no sé-qué … que si el otro cobra no se cuanto). Eso sí que no son argumento, sólo esputos de odio, o más bien de envidia, que ya se sabe de qué pié cojeamos en Spain.

        He oído a muchos expertos, unos de verdad y otros sólo pretendidos, hablar de mil cosas y a veces de forma contradictoria. Pensarás que eres muy original al proponer “meterle mano a la SICAV”, eres el enésimo con la misma neura. Obviamente no sabes qué es una SICAV, y te recomiendo que no vayas por esos jardines porque te puedo dar un buen repaso. Una SICAV no es más que un fondo de inversión con forma jurídica de socidad anónima, y tiene la fiscalidad propia de los fondos de inversión, un 1% del beneficio anual en el impuesto de sociedades. Eso no significa que un señor rico que tenga una SICAV pague sólo el 1%, que es lo que pensáis la turba pseudo-marxista, el funcionamiento es exactamente el mismo que un fondo, tu dinero capitaliza hasta que lo quieras recuperar, y cuando lo recuperas, la plusvalía tributa al 21-27% en el IRPF, como cualquier otro rendimiento del ahorro. No se porqué (y lo digo con sinceridad) molestan tanto las SICAVS, y no los fondos de inversión y de pensiones, que tienen exactamente el mismo tratamiento fiscal, será que las SICAVS son cosa de ricos, y por eso duelen?. No me preocupa lo más mínino que X o Y tengan SICAVS (a otros les pierde el sueño), Amancio Ortega es rico porque le compran la ropa en sus tiendas, algo que objetar? No roba a nadie ni hace nada ilícito.

        Las fábricas subcontratadas de inditex en otros países emplean a trabajadores contratados libremente, y pagan el salario de mercado en esos lugares, cosa que también hace perder el sueño a algnos. En los años 70 numerosas empresas internacionales vinieron a España exactamente por lo mismo: buscan bajos salarios, y los españoles que trabajaron allí lo hicieron con completa libertad. Esas empresas fueron la palanca que permitió al país progresar. Así que calma. Que haya señores que se lleven el dinero a suiza para pagar menos (cosa que es legal si tienen la residencia allí), quizá tenga que ver con que el sistema fiscal español expolia, en su tramo más elevado, hasta el 56% de las rentas del trabajo, el más elevado del mundo. Pero es que, además, en casi todas las comunidades existe el insano y depredador impuesto sobre el patrimonio, este impuesto grava la simple tenencia de patrimonio, que ya es el rizo del rizo.

        Luego, que los accionistas se embolsen el beneficio de generan sus empresas, me parece de recibo, obvio, lógico, comprensible, elemental y totalmente dentro de la normalidad económica. Para eso son sus empresas, si compro un 1% de las acciones de telefonica, tengo derecho a esa proporción de su pay-out y además tengo derecho al 1% de los votos en su junta de accionistas, como no puede ser de otra forma. Que Amancio Ortega o Juan Roig se embolsen 5000 y 600 millones respectivamente del cobro de dividendos de su empresa (ellos crearon sus respectivas emporesas) sólo le puede parecer mal a cierta clase de resentidos envidiosos, que dicen hacer justicia pero lo único que quieren es parte del botín del saqueo. Sus empresas mantienen empleos y pagan impuestos, y en algunos casos, como Juan Roig, han rennunciado en más de una ocasión a subvenciones a las cuales tenían derecho.

        Que las empresas españolas hayan hecho inversiones en el exterior, no cabe más que felicitarnos por ello, porque los ingresos que aporta su negocio exterior está sosteniendo su beneficio, muchos puestos de trabajo, y también los impuestos que pagan (el 75% del beneficio de las empresas del ibex viene del exterior), es decir, el negocio del exterior de muchas empresas está subsidiando su negocio ruinoso en España, cosa que NO debería de suceder, pero sucede.

        La unión soviética se derrumbó, y lo curioso es que lo hizo ella solita, nadie le declaró la guerra ni se la saboteó. Se fue a la mierda por si sola a causa de las incoherencias internas del comunismo. Es la consecuencia de convertir a toda la población en funcionarios: Se pierde el incentivo al esfuerzo. La poltrona adormilece, el funcionario por término medio es mucho menos productivo que un trabajador del sector privado, y es así porque su privilegiada situación le permite ser indolente. Su sueldo no depende de la productividad ni de la marcha de la empresa, cobran más que en el sector privado, no les pueden echar, y al parecer tampoco se les pueden decir nada. El peso del ajuste lo lleva sobre sus espaldas el trabajador privado, en forma de paro y bajadas de salarios, pero a un funcionario le quitas una paga y te arma la de cristo. Al parecer les patina que el estado se tenga que endeudar con 100.000 millones al año, cifra alucinante, y que habrá que pagar algún día (y no sé como lo haremos). Y eso que por término medio siguen cobrando bastante más que un trabajador privado (y recuerdo, es el trabajador privado quien le paga con sus impuestos los privilegios del sector público). Funcionarios, cuantos menos haya, mejor.

        El ratio de dependencia podría subir a 699 o 7 millones perfectamente, sólo unos ingresos modestos, y un inmenso número de población dependiente sin ningún nivel de vida que pase, por ejemplo, con 100 euros al mes. Ese es TÚ modelo, cuando me has sacado de por medio a las tribus del amazonas y a su señor abuelo. Seguro que su abuelo no tenía tanto dinero al mes.

        Respecto a las máquinas, alguno con lo que insistes obsesivamente, no, no me escapo de la pregunta que has formulado, simplemente me parece irrelevante por completo. Me da igual que pienses que toda la población de máquinas y tecnología debería hacernos poder mantener a 4 o 6 por trabajador. El hecho es que no lo hace, y no hay más que rascar. Tú obviamente ignoras el debate al respecto que se produjo con la reforma, porque crees que sabes pero no tienes ni idea, así que te haré un breve resumen: Se ha debatido mucho sobre si el incremento de la productividad del trabajo permitiría sostener el sistema (esto es el equivalente en terminología económica a tu pregunta, el progreso tecnológico se debe de manifestar como un incremento en la productividad del trabajo, más producto por unidad de trabajo empleada). La teoría, y la lógica, dicen que la productividad sube conforme avanza la tecnología, y así ocurre en muchos países, pero tal cosa no se observa en España, de hecho, la productividad bajó en los años de la burbuja, por un cúmulo de motivos que no tengo ganas de explicar y que tampoco comprenderías. Así y todo, los expertos supusieron que en España también subiría, y extrapolaron un aumento de la productividad de un 1%, equiparable a los países de nuestro entorno, y elaboraron el modelo, el resultado es que ni con ese aumento de la productividad por trabajador se resolvía el problema, de hecho, quedaba muy lejos de resolverse. Y eso, repito, suponiendo un aumento de la productividad anormalmente elevado para el caso español. La tecnología no va a salvar el culo a nadie, no te hagas demasiadas ilusiones con el tema.

        Por cierto, lo vuelvo a repetir, déjate los caballos de vapor en casita, en serio, haces el ridículo, los países que más energía consumen no son necesariamente lo más ricos, sino los que más barato venden la energía. En la Unión Soviética de los años 80 había escasez crónica de productos, pero tenían todos los “caballos de vapor” que querían gracias a sus pozos de petróleo, eso no les libró del colapso, en la venezuela bolivariana moderna ocurre ídem de lo mismo, y además, de una forma espantosamente similar (si esos gobiernos no tuvieran petróleo, serían lo mismo que Corea del Norte o Cuba, que es a lo que conduce el comunismo irremediblemente). Pero bueno, a ti Cuba te puede servir, porque poniéndome de ideal a las tribus paleolíticas del amazonas… Cuba debe de ser un super avance…

        La productividad no se incrementa por decreto, una de esas cosas que los funcionarios no comprenderán nunca. Lo máximo que se puede hacer es liberalizar lo máximo posible todos los mercados y esperar a que la competencia engrase y afine toda la estructura productiva. Si hay una máquina mágica que hace 40mil coches por segundo (pareces obnubilado por la tecnología y las máquinas), la competencia ya hará que los integrantes de dicho sector la adopten lo antes posible y así crecerá la productividad.

        He pasado buen fin de semana.

      • Anarcomisántropo dice:

        Parece bastante obvio que se trata de un “troll” o de un comentarista a sueldo. Yo de usted lo bloquearía.

      • Anatema dice:

        Bueno, sobre personas improductivas podríamos poner a muchos empresarios. Por ejemplo, en la finca que yo trabajo, gracias a la capacidad de razonar y adaptarme en la agricultura y hasta ahorrar dinero, la gente que produce somos los obreros que damos el cayo. Gracias al trabajo de los que curramos allá hay asquerosas manzanas llenas de mierda química que dá asco cómo se produce, es increíble que luego eso se coma. Eso es productivo aunque absurdo. Ahora, el explotador que nos obliga a trabajar diez horas diarias y cinco más los sábados, más “recuperar” el cuarto de hora del almuerzo, ese maldito vago, que no la pega. No es productivo. Es más, se puede afirmar que es robar, peor que improductivo. Si quieres saber qué es trabajar, vente acá a los manzanos y agacha el lumbago. Si quieres saber lo que es luchar por la vida, sufre la miseria de los que hemos sido siempre pobres y hemos pasado hambre. Francamente creo que no aguantarías ni un día bajo el sol dando el cayo. Háblame de justicia cuando tus manos tengan cayos, cuando te sepas robado, cuando veas con tus ojos que si naces pobre, y siendo honrrado, mueres pobre. Tu óptica me parece lamentable señorito Renaissance y no necesito más argumentación de que no es justo que unas personas no hagan nada y cobren millones y otras trabajemos toda nuestra vida PRODUCIENDO y no EXPLOTANDO A LOS DEMÁS. En cuanto al marxismo estoy completamente deacuerdo, fué, es y será un fracaso, me gusta más soñar con la Anarquía, que es factible y, probablemente la única via para que se den las condiciones de una sociedad justa y honrrada.

  4. Carlos de Castro dice:

    Perdón, 11 hombres y una mujer… claro, a la astrología le encanta el doce (los signos del zodiaco, los doce del patíbulo)

  5. Obviamente el comité de expertos fue elegido para dar la opinión preprocesada por el Gobierno, es todo una justificación de corte tecnócrata. Da igual que hubieran sido filósofos, biólogos o geólogos, sus conclusiones estaban predichas.

    Por otra parte, me hace gracia que en esta sociedad hiperproductivista y ultratecnificada haya problema para mantener a los viejos, cosa que sociedades no industrializadas conseguían y consiguen sin mayor problema.

    Estoy de acuerdo en que hay que empezar a sufrir ciertas carencias porque el sistema se agota, ahora bien, el problema es que los sacrificios siempre se piden a los mismos, los que no tenemos nada.

    Aquí en Murcia, por ejemplo, van a suspender el autobús a la universidad hasta septiembre (después de todo tipo de felonías y disparates con los transportes públicos). Toma castañas. Luego me vendrán con lo de la movilidad sostenible. Eso sí, para el AVE que no falte dinero.

    Un saludo.

  6. Naturalezaymedio dice:

    Muy bueno Pedro,un saludo!!

    Y pongo un video

    • Anatema dice:

      Bueno, con todos los respetos a la buena intención de compartir información pero… Resulta que tengo familia en Uruguay y la verdad que no hablan nada bien del gobierno. Hay robos en las calles, sindicalistas que pasaron a conducir coches caros mientras el resto sigue siendo pobre, corrupción. Bueno, eso es lo que mi tía (Se casó con el hijo del primer marido de mi abuela, gallega, que estubo en Uruguay) dice. Una persona trabajadora y muy sencilla. Mi familia de allá está muy enfadada con ese gobierno, no ven las cosas bien. Un saludo.

  7. JOSEBERNA100 dice:

    BRAVO, QUIERO DECIR FELICIDADES, INGENIERO PEDRO PRIETO, LO QUE TIENES DE PRIETO LO TIENES DE BRILLANTE, SIGO TUS ARTICULOS DESDE QUE FELIPE CALDERON ERA SECRETARIO DE ENERGIA EN MEXIOCO Y ME DIO GUSTO DE COMO, DE ALGUNA MANERA LE LEISTE LA CARTILLA, EN CUESTIONES ENERGETICAS, SOBRETODO CON LA IMPORTANCIA DEL PETROLEO MEXICANO Y DE COMO LO TIRAMOS POR LA BORDA SIN NINGUN MIRAMIENTO…
    YO SOY FISICO MATEMATICO Y TODOS LOS MODELOS QUE HE APLICADO AL CRECIMIENTO DE LA POBLACION MUNDIAL, Y AL DESPILFARRO DE ENERGIA A NIVEL MUNDIAL, ME DAN LOS MISMOS RESULTADOS QUE MUESTRAN USTEDES EN CRISIS ENERGETICA, ESA COMUNIDAD FUNCIONABA MUY BIEN, ES UNA PENA QUE ESTE DESHABILITADA, PODRIA SER SABOTJE POR PERSONAS COMO ESTA


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