La mierda radiactiva sigue supurando en Fukushima

Joder con la situación en Fukushima. Lo primero es agradecer a Javier Salas que haya preguntado al español Juan Carlos Lentijo, jefe de la misión internacional de la Agencia Internacional para la Energía Atómica (IAEA, por sus siglas en inglés),y miembro del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) español, aunque luego haya tenido que publicarlo en un medio de poquísima difusión.

http://esmateria.com/2013/06/03/la-situacion-en-fukushima-esta-muy-lejos-de-ser-normal/

Y agradecer a este responsable que se haya prestado a contestar ciertas preguntas que al parecer muchos otros medios no publican o no consideran importante publicar, ellos sabrán por qué. Por ello, lo segundo es criticar a tanta prensa de pesebre y de abrevadero que calla y otorga de forma tan miserable respecto a este gigantesco problema. Ahora, algunas de las cosas que hay que ver entre líneas.

 

  1. Lentijo afirma que ahora hay caminos en las cercanías de la central y que se ha retirado, suponemos que una buena parte del material suelto o escombros que habíaen el emplazamiento. ¿Por qué no nos informan dónde ha ido a parar ese material y en que condiciones de contaminación o radiación se encuentra?

 

  1. Afirma que la central está llena de tanques para almacenar el agua contaminada. ¿Por qué no nos cuenta cuánta agua hay almacenada, su grado de contaminación, qué piensan hacer con ella en el futuro, cuánto se espera duren esos tanques, si se han construido para aguantar otro maremoto, qué caudal de agua contaminada está saliendo de la refrigeración de los reactores y hasta cuando va a seguir teniéndose que almacenar el agua resultante contaminada por haber refrigerado el magma de los núcleos fundidos? Son preguntas esenciales para entender de qué se trata esto. No sirve de mucho decir que ahora están mejor que después del estallido de los reactores nucleares.

 

  1. Menos mal que Lentijo admite que la situación en Fukushima no es de “relativa normalidad”. Utiliza una expresión más suave, como que “está más controlada”. Los datos que ofrece son vagos y genéricos, tales como “precauciones especiales” “lo niveles de radiación continúan siendo muy altos” (¿cuánto, hombre, cuánto?, ¡dilo!) y “tardará tiempo en que eso baje” (¿cuánto, hombre, diga usted cuánto y en qué condiciones y con que costes esperados y explique a cuánto tiene que bajar la radiación para que lo consideren “controlado” o “limpio”)

 

  1. Al preguntarle por los trabajadores que hay allí, la respuesta es también intencionalmente vaga. Lo único que hace es decir que “tienen el ánimo muy alto” (¿pero es un técnico en radiaciones y peligros radiactivos o es un psicólogo?) y que “las cosas dependen mucho de su éxito” y después admite que las tareas a que están sometidos son “estresantes” ¿qué tipo de estrés, podríamos preguntar?. ¿A qué “cosas” que dependen del éxito de los trabajadores se refiere?  Cuando vuelve a preguntar Salas sobre contrataciones irregulares de operarios que se oyen en prensa ¿Por qué no menciona la prensa que lo denuncia, porque no es la prensa de gran difusión del pesebre y del abrevadero?, la sorprendente respuesta del jefe de misión de la AIEA es que su “misión no ha entrado a este asunto”. Joder, si no entran ellos a valorar la cualificación del personal que tiene que manipular reactores fundidos y materiales contaminados, ¿a quien le va a corresponder esto?. Dice el tipo que “me lo puedo imaginar”. Toma, yo también me lo puedo imaginar, pero él no está sólo para “imaginar cosas” en Fukushima y si está para eso, mejor que se salga de allí. Habla de que hay diariamente en la zona entre 3.000 y 4.000 personas trabajando allí. Sería muy de desear que alguien nos hablase de durante cuánto tiempo pueden trabajar estas personas en la zona en función de lo cerca que se encuentren de los reactores fundidos y cuándo alcanzan los niveles máximos permitidos de radiación; que nos contasen qué protocolos llevan para reemplazarlos. También querríamos saber el grado de voluntariedad de estos trabajadores. Y por supuesto, cómo están garantizando en los “cientos y cientos de contratos que TEPCO está haciendo con subcontratistas de cientos de empresas, que sus conocimientos de manipulación de elementos altamente radiactivos son suficientes. Los tipos de entrenamiento a qué se les somete, los niveles de radiación que van recibiendo. Cuántos operarios han pasado desde el comienzo; cuántos han llegado a los límites máximos de radiación,. Qué tipo de protocolos médicos y sanitarios de seguimiento de posible desarrollo de enfermedades de estos trabajadores están siguiendo y sus datos públicos. O qué hacen con los materiales que retiran. También que nos hablasen y detallasen cuánto esperan que duren las estructuras con las que ahora están “vistiendo” el agujero negro inmundo de los reactores fundidos. Y algunos cientos de asuntos críticamente importantes, no estas vaguedades. Es muy decepcionante, por no decir lamentable, que el máximo responsable de la AIEA en Fukushima diga que “es difícil retener a este personal”, sin ofrecer más datos y que apenas suelte que “se está haciendo un esfuerzo muy grande por mantener las dotaciones de personal (que tampoco evalúa, ni en personas, ni en medios, ni en dinero, ni hasta el momento ni las previsiones en el futuro). Y finaliza sugiriendo que hay que ofrecer “medidas de prevención y protección ante “accidentes laborales” (el entrecomillado es mío. Aparte de que a alguien se le pueda caer una grúa encima, ¿no queda claro que esos posibles accidentes son los riesgos de sobredosis radiactiva? ¿Qué es eso de llamarlos “laborales”? Y además, dice que hay que hacerlo, para que los operarios “tengan la sensación de que contribuyen a solucionar un problema para el país, no que lo hacen para ganarse la vida”. Esta última expresión, huele fatal, sinceramente.

 

  1. También reconoce Lentijo que “Fukushima era impensable y, desde mi punto de vista, evitable”, lo que deja claro que este responsable del CSN, como casi todos los que han vivido y viven de la industria nuclear, van a seguir pensando, de por vida, que estas cosas pasan pero que se puede evitar que vuelvan a suceder. Sin embargo, más adelante reconoce que el organismo regulador japonés de la Energía Atómica Japón era “débil” y con papeles no claros y que ahora irá mejor porque estará más en línea “con los estándares internacionales” (y no le da vergüenza decirlo, ni a él, ni a los japoneses, al parecer). Y eso es Japón, antiguo paradigma de seriedad y suficiencia tecnológica, y financiera y gran disciplina y bajísimo nivel de corrupción comparado con el resto de los países. Menos mal. Conmueve por tanto, la fe de este responsable de la AIEA de que esto se puede evitar que algo así vuelva a producirse. ha solicitado ayuda a la AIEA y según Lentijo ha pasado la información de forma abierta y completa. Pero la cosa ha quedado entre los “expertos” y al final, los ciudadanos del mundo seguimos ciegos y huérfanos de datos elementales sobre qué está pasando realmente allí

 

  1. Lentijo confirma a Salas que 30 ó 40 años es un periodo razonable para desmantelar Fukushima y que incluso puede que sea menor gracias a su inversión en I+D”. De nuevo la tecnología nos salvará. Ahora nos enteramos de que el reactor de Three Miles Island tardó eso en “desmantelarse”. Ahora sólo hace falta que nos expliquen qué significa exactamente “desmantelar”; esto es, adónde se llevan todos los desechos, residuos y materiales contaminados, incluyendo trajes usados, maquinaria, etc. O dónde se “descontamina” 8 adónde van a parar las partículas radiactivas de los elementos “descontaminados”. Y que nos infirmen si “descontaminar” para ellos, es enterrar en hormigón o en cualquier otro cofre, con un cierto nivel mínimo de seguridad de que en un cierto periodo mínimo de tiempo no van a salir al ambiente. Por ejemplo, con los famosos tanques de agua de mar contaminada que crecen por horas. En fin, una lamentable falta de transparencia y vuelta a la utilización de los consabidos tics y respuestas estándar de la industria nuclear.

 

  1. La “gestión del agua” es lo que parece preocupar más a Lentijo. Esto de “gestionar” es otro eufemismo clásico de una industria nuclear patas arriba. “Gestionar” para ellos, parece ser encontrar recipientes, a razón de 400 m3 diarios (unos 40 camiones cisterna de 10 toneladas o metros cúbicos cada uno como mínimo). Luego habla de “prohibición tácita” de no verter esa agua marina de vuelta al mar, una vez contaminada. ¿Qué es eso de “tácita”? A veces el subconsciente traiciona de forma miserable. ¿Y qué significa “la descontaminan lo más que pueden”? ¿Por qué no explican de una vez con qué maquinas se está “descontaminando” esa agua, con qué niveles de contaminación por m3 llega y con qué niveles sale y si los niveles con los que sale de esas maravillosas máquinas ya permite verter el agua al océano de nuevo? Y suponiendo que el agua contaminada se “descontamina” los contaminantes que quedan en otro lugar de la máquina ¿adónde van? ¿Por qué no nos lo explican? Son capaces de diferenciar uranio en sus diferentes isótopos, plutonio, cesio o los demás elementos radiactivos que hay en estos casos? Son capaces de tratarlos de forma discriminada, teniendo en cuenta que cada uno tiene un periodo de semidesintegración y unos efectos en emisiones de partículas ionizantes totalmente divergentes o va todo al mismo saco y adónde va a parar ese saco? ¿A tomar por saco?. Al final, lo que viene a recomendar el Sr. Lentijo, nada menos, es que “tienen que negociar con las autoridades para ver si hay algún margen, porque es insostenible seguir acumulando el agua allí”. El llamado “margen” que hay que negociar, es que viertan de una puñetera vez el agua supuestamente “descontaminada” al mar, aunque haya quedado tritio o lo que sea en ella. Y encima dice que no se hace, porque los japoneses, especialmente los pescadores, son muy sensibles a este tipo de vertidos. Como si no se hubiesen contaminado de forma brutal los alrededores y las aguas circundantes y no estuviesen evacuados cientos de miles de personas en un radio de veintitantos kilómetros de la central. Y sobre todo, que siguen sin informar.
  2.  
  3. Y al final, habla Lentijo de 1 milisievert que se ha fijado como límite en el borde (pero en el exterior) de una central, se supone que de las destrozadas (difícil saber cual es el límite exterior o interior en una central destrozada) y resulta que en los lugares de colocación de los cientos de tanques de almacenamiento del agua contaminada que sigue aumentando, ya admite que hay más de 1 milisievert. ¿Pero cuánto más?. Para luego, decir que no hay nadie en ese límite teórica del borde de la central, porque éste es un área restringida. Pero antes, ha dicho que ya están tomando forma y hemos visto muros de construcción (o contención) de las centrales dañadas, que se supone estaban en el “borde” de la central. ¿Quién ha estado construyendo allí y durante cuánto tiempo? ¿Qué radiaciones y efectos han tenido?

 

En fin, en este drama hay muchas mas sombras que luces y a ello contribuyen también los responsables oficiales de la investigación, que son todos miembros del lobby nuclear. Los operarios, sin embargo, que trabajen y se radien y si hace falta se reemplazan o se les convence de que lo hacen por la Patria y no por dinero. Y sigue sin darles vergüenza. Y siguen sin arrepentirse. Y siguen con la herida abierta, sin confesar que esto es una mierda y un caos sin solución que solo se puede atender malamente, si se trata de un país con ingentes recursos económicos y financieros y una población obediente y hasta suicida si se lo mandan.

 

¿Cómo lo haríamos aquí en Almaraz (dos centrales nucleares de 1 GW cada una) y una población mucho menos sumisa, uniformada, una población mucho menos numerosa, con muchos menos recursos económicos y financieros, si esos reactores se van a la mierda por cualquier causa?

 

 

 


3 comentarios on “La mierda radiactiva sigue supurando en Fukushima”

  1. Hal9000 dice:

    Lamentable hasta la nausea…

    Si no teníamos suficiente con el Peak-oil, el cambio climático y la destrucción de la biosfera, ahora y de cara al futuro hay que añadir el colapso de cada uno de los casi 500 engendros nucleares repartidos por el mundo.

    Para el que quiera seguir informándose sobre el horror de Fukushima puede hacerlo en el hilo homónimo de Burbuja

    http://www.burbuja.info/inmobiliaria/temas-calientes/392375-desastre-nuclear-de-fukushima-xvii-166.html

    Un gran abrazo a toda la comunidad de C.E. aunque no participara apenas, era un asiduo lector y desde que cayó la web me encuentro un poco desnortado. En fin, cosas del decrecimiento supongo…En cualquier caso os tengo a todos presentes en mi pensamiento. Fué un auténtico placer colarme entre ustedes.

  2. La energía nuclear es el principal problema de la humanidad. Al lado de eso, el peak oil es de risa.

  3. […] Nuclear (CSN) español. Pedro Prieto comenta las declaraciones de Lentijo (noticia anterior): La mierda radiactiva sigue supurando en Fukushima | Crisis Energética • Otra fuga de agua contaminada en Fukushima Daiichi – La Planta Nuclear está en “estado […]


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