Oscar Carpintero en el Espai Marx

Seguimos con el resumen de la jornada celebrada el pasado 20 de abril en el Espai Marx dedicada a analizar los problemas medioambientales y económicos de nuestra civilización. Esta vez le toca a la intervención de Oscar Carpintero, profesor de Economía Aplicada de la Universidad de Valladolid.

Carpintero es un economista “heterodoxo”, autor de un notable libro dedicado al análisis del metabolismo material de la economía española durante la segunda mitad del SXX, y se le puede considerar discípulo de Nicholas Georgescu-Roegen en el sentido de que antepone la interpretación termodinámica y de flujo de materiales en sus análisis económicos a otras consideraciones.

Este profesor de economía empezó citando a Santiago Alba cuando este se pregunta ¿Qué es una crisis capitalista?, desgranando a continuación una serie de indicadores que cita Alba (los millones de hambrientos, pobres, desempleados, sin acceso a agua potable, servicios sanitarios mínimos, etc, etc), para concluir después que es moralmente escandaloso pensar que el capitalismo es el sistema menos malo. Para Carpintero no solo se debe interpelar al sistema económico, sino también a los movimientos sociales y la izquierda sociopolítica.

Un  primer paso para esa reforma es recuperar las viejas enseñanzas, como que el objetivo del sistema económico es satisfacer las necesidades de la población, aunque posteriormente se le añadió como objetivo la maximización de los beneficios. Hasta hora, esto se ha hecho aumentando el tamaño de la tarta (o intentándolo), lo que además tiene la ventaja, para los defensores del capitalismo, de que se evita hablar del reparto de la riqueza. Pero esta estrategia ya está agotada, pues hemos descubierto ya los límites ecológicos y los costes ambientales que se han de pagar para que la tarta crezca sin parar). Y no solo está mal repartida la tarta de la riqueza económica, sino que también los costes ambientales y sociales están mal repartidos (adivinen quién se lleva la peor parte de estos costes ambientales y sociales: los que también son dejados atrás en el reparto de la riqueza).

Y entre los “ricos”, la estrategia de aumentar la renta para aumentar el consumo tiene poco que ver finalmente en el bienestar final de la población (y en el de las siguientes generaciones). A partir de un determinado nivel se da una desconexión entre el aumento de la renta y el aumento del bienestar subjetivo. Pero el objetivo de hacer crecer el PIB a toda costa persiste, a pesar de que los indicadores ecológicos están peor ahora que hace 40 años. El mito del PIB, prosigue Carpintero, sirve igual para un roto que para un descosido: el crecimiento del PIB lo soluciona todo. Pero en realidad ese mismo crecimiento esconde un proceso de apropiación y destrucción de riquezas sin precedentes.

Para este economista, un análisis del metabolismo económico, cómo captamos energía y materiales para producir bienes y servicios que a su vez producen residuos (y también finalmente los bienes se convierten en residuos) nos ayudaría mejor a ver qué está sucediendo en realidad. Un ejemplo de auténtica “producción” es la fotosíntesis, dice Carpintero. Lo que hacemos ahora es extraer riquezas existentes y disiparlas, con cargo a la corteza terrestre y al resto del mundo. Pasamos de una economía de la producción renovable y autocentrada (que apenas generaba residuos) a una economía de la adquisición no renovable, con cargo al resto del mundo, y que hace insostenibles actividades que antes eran sostenibles (como la agricultura y ganadería). Y todo esto no lo hacemos para meramente subsistir, dado que por ejemplo, satisfacer las necesidades biológicas supone apenas el 3% del tonelaje movilizado por la economía española.

Este modelo de adquisición se ha consolidado promoviendo estructuras e instrumentos favorables al propio modelo, como  el comercio internacional y el sistema financiero y la extensión de este modelo al resto del mundo es físicamente imposible, dado que supondría utilizar cuatro veces más energía y materiales. Y al no ser generalizable, es por lo tanto incompatible con la igualdad. Y aunque ese sea el camino que parece se está siguiendo, pronto nos topamos con absurdos. Por ejemplo, en el  comercio internacional, los flujos de petróleo y minerales muestran que se produce en un sitio se consume en otro. Los países desarrollados son deficitarios  en términos físicos (materiales). ¿Cómo entonces pueden generalizarse estos flujos cuando les toque desarrollarse a los que ahora son exportadores hacia los países desarrollados?

Otros aspectos del modelo se encargan de que al menos de momento siga vigente ese desequilibrio en los flujos. El sistema financiero internacional logra también una relación favorable en términos comerciales para sus propios gestores. Analizando esto podemos echar por tierra un par de mitos: que los países más pobres son los más endeudados (EE.UU. triplica su deuda respecto a los países pobres); y que los ricos son los que ahorran y por tanto hay que mejorar su fiscalidad para que puedan invertir. En realidad, son los pobres los que más ahorran. Los más ricos y poderosos son a la vez los más endeudados, y no invierten más porque ahorren más y por tanto tengan más renta (o viceversa), sino porque captan el ahorro del resto del mundo emitiendo pasivos financieros (que les sirven para comprar activos en el resto del mundo).

Esta desigualdad capacidad para emitir pasivos que sean aceptados en el sistema monetario internacional es una de las claves del reparto de poderes del sistema financiero internacional. La emisión de pasivos ha servido para financiar los procesos de fusiones y adquisiciones (recomposición de la propiedad a escala mundial), para financiar los boom inmobiliarios de los más endeudados, y para una transferencia masiva de riesgo.

Para Carpintero, los países “desarrollados” presentan tres rasgos principales: son deficitarios en términos físicos, atraen capitales del resto del mundo, y también atraen de población del resto del mundo. Y de nuevo, ¡esto no se podría “globalizar”!

Ante esta situación de límites físicos y desigualdad programada, la respuesta del modelo económico convencional es una huida hacia adelante, renunciando a la conciencia de los límites gracias a la invención del “crecimiento desmaterializado”. Esta tesis (basada en un mundo “smart” e hiperconectado en el que el conocimiento es la nueva y sensacional materia prima que sirve para todo) es además dependiente en lo físico de nuevos materiales que son muy intensivos energéticamente. Y además, los materiales necesarios para alimentar la “nueva economía” (niobio, molibdeno, cadmio, telurio, indio, germanio, galio, selenio, etc) se encuentran precisamente en mayor cantidad en África! En efecto, el nuevo modelo profundiza en el sistema de desigualdad de los flujos materiales.

En la recta final de su intervención Oscar Carpintero se preguntó si era posible un cambio de modelo productivo hacia algo más inmaterial, y si serían viables sus costes físicos y sociales. Citando a Georgescu-Roegen (“hay que minimizar los remordimientos futuros”) y también al “pesimismo prudente” de Robert Constanza, recordó lo arriesgado de apostarlo todo al modelo actual, que equivaldría a pensar que “ya inventaremos algo para salir de esta”. En primer lugar, recomendó, hay que percibir el problema en su dimensión (lo que equivale a introducir de una vez por todas la dimensión física y entrópica del proceso económico). Luego hay que pasar de una economía de la adquisición a una a la economía de la producción, recordando que cualquier intento de seguir con el crecimiento exponencial incrementará la escasez material. Apostar por que nos salve la tecnología puede llevarnos a resultados paradójicos, como el que se ha mencionado con anterioridad de la relevancia metales críticos. Por último, es imperativo reducir y cerrar ciclos materiales, algo que la economía de la naturaleza, valga la redundancia, hace de manera natural.

Y hasta aquí el resumen de la charla del economista Oscar Carpintero, seguiremos otro día con el resumen de la intervención del filósofo y sociólogo Joaquim Sempere.


8 comentarios on “Oscar Carpintero en el Espai Marx”

  1. Sgernesto dice:

    Es una buena idea que hayáis empezado a usar WordPress.

  2. Amon Ra dice:

    Bien Daniel felicidades buena idea tambien espero aclararme con este tipo de blog ya le cogeremos la marcha descuida , Bon dia 1º de Maig

  3. jacmp dice:

    Me alegro de ver que algo se mueve en crisisenergetica.org. También opino que sería una buena idea pasarse a WordPress, aunque la migración desde Geeklog puede que no sea en absoluto trivial

  4. Naturalezaymedio dice:

    Saludos!!

  5. Dario Ruarte dice:

    Bueno… al menos esto antes que desparecer !!

    Tengo que confesar mi preocupación por el estado actual de la comunidad del “Peak Oil” en castellano. Creo que es el momento más bajo desde sus inicios -allá por los principios del S XXI-.

    CE momentáneamente cerrada, el Blog de Turiel otro tanto (en su zona de comentarios). Prácticamente es una desbandada y, realmente, esto no puede ser.

    Si bien todo esto ha ocurrido tan velozmente que aún no hemos tenido tiempo de reaccionar, creo que ha llegado la hora de ponernos la ropa de trabajo y empezar a solucionar esto.

    Tras años de estudiar y seguir el tema, el verdadero “peak” nos va a pescar, dormidos y separados !! 🙂

    Un saludo a todos y, en éstos días, tenemos que reorganizarnos. Pongo las manos en acción a esos efectos.

  6. berkana dice:

    Hola a todos, aunque no participo activamente, si lo hago pasivamente, os leia cada dia, y me da mucha pena que la web, este cerrada, para mi era una ventana a una realidad, que de otro modo era casi imposible llegar a ella,espero y deseo que se pueda arreglar.
    Estamos muy cerca de ver grandes trasformaciones en todas las sociedades. gracias a que se acabo el petroleo barato, y me gustaria compartirlo con vosotros.
    Un saludo
    y fuerza.

  7. jacmp dice:

    Dario Ruarte: Plenamente de acuerdo contigo. De hecho en la última reunión que hicimos los compañeros de Crisis Energética en Madrid se habló de ponernos en contacto con Pedro y Daniel para coger el testigo en caso de que ellos ya no puedan llevar la web.

    Esperemos que la web vuelva pronto, sino Google empezará a penalizar las búsquedas y la web quedará aún más relegada.

  8. Horatiux dice:

    Saludos a todos quienes nos reencontramos ahora por medio de este otro espacio, haciendo votos para que cuanto antes puedan restablecerse todos los contenidos de archivo crisisenergetica.org y una clasificación temática razonable para volver a compartir materiales específicos.
    En tal sentido quisiera aportar una presentación que, si bien puede resultar muy poco científica y con demasiado tufillo a predicador, es posible (subrayo “posible”) que en este caso ahora sí cuente con el respaldo de un trabajo de investigación bien fundamentado sobre lo que, desde mi punto de vista, constituye uno de los principales desafíos que tiene la tecnología para los tiempos venideros: El diseño de una batería de gran escala, técnicamente viable y construida con materiales reciclables.
    Les dejo a continuación el video de TED en el que el profesor Donald Sadoway presenta su idea. Las opiniones son bienvenidas. Saludos!


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